Vie 11 Sep – South Pop Festival 09 Isla Cristina
Un día cualquiera, de camino al trabajo escuchando Radio3, hablan del South Pop Isla Cristina y ponen una pequeña selección de los grupos que allí se dan cita. No tiene mala pinta, ¿nos hacemos 700 km para poner el toque final al veranito de conciertos? Venga, por qué no.
Así que llega el día D, me quito el traje, en una bolsa un sandwich y una bolsa de doritos, la tienda y los sacos en el maletero y nos echamos a la carretera. Con suerte, llegaremos a tiempo para ver a los Cats On Fire. De camino, pequeñas dificultades: atascos varios, granizada, un río por autovía...pero llegamos. Una amable señora nos explica que eso del festival, que los conciertos que buscamos son en un auditorio practicamente en el centro de Isla Cristina. Aunque con cierta incredulidad, vamos hasta donde nos ha indicado con insitencia y efectivamente, en medio de un recinto vallado allí están los organizadores del festival. Nos ponemos las pulseras, entramos. Somos poquitos, quizá no tan pocos pero después de algunos FIBs y otros festivales multitudinarios, llegar a mitad de concierto y poder ponerse en primera fila nos parece todo un lujo. Si alargas el brazo, puedes tocarle los pies al cantante y si dieses un salto, te plantarías en el escenario pero nadie lo intenta. Aquí la mitomanía apenas tiene cabida, los artistas suben y bajan por las gradas entre el público y parece que nadie quiere enterarse o simplemente, es que ya han actuado, han hecho su trabajo y es suficiente.
Tocan los Piano Magic y dejan el listón bastante alto para las jovencísimas suecas Those Dancing Days, pero ellas, aunque algo tímidas en el escenario, dan la talla y animan al público. Buen broche para el primer día. El Dj Duckula nos encanta, pero el viaje pasa factura y el cansancio nos puede. Nos vamos a nuestra tienda que mañana es otro largo día. Un camping tranquilo, tan sólo me despierto en una ocasión porque alguien ha perdido su tienda, literalmente ha desaparedido del mapa...me pregunto cómo habrá terminado la historia.
Día 12, duchita, desayuno y chapuzón en la piscina. Después, unas gambitas en el pueblo y de terracitas hasta la hora de los conciertos. La noche prometía ya con David Thomas Broughton, probablemente de los conciertos más desconcertantes en los que he estado. Aparente improvisación pero con un resultado final espectacular y cerrando el concierto con una frenética carrera entre el público. Después vino un fantástico Micah P. Hinson, a pesar de dar su concierto entre las voces y ruido de un público poco centrado y tras él, la inmobilidad de los Punsetes, los cuales habrían trasmitido lo mismo si simplemente hubieran reproducido su disco en modo aleatorio. Y entonces, llegaron los bilbainos We Are Standard, llenando todo el audiotorio con su fuerza, poniendo a todo el público en pie y metiéndose a todos en el bolsillo. Se lo pasaron bien y hasta me atrevería a decir que ellos también se quedaron con ganas de más.
La mañana siguiente, en el coche camino de nuevo a Madrid, nos fuimos con We Are Standard en los altavoces y con ganas de repetir otro año en el cuerpo.
Un día cualquiera, de camino al trabajo escuchando Radio3, hablan del South Pop Isla Cristina y ponen una pequeña selección de los grupos que allí se dan cita. No tiene mala pinta, ¿nos hacemos 700 km para poner el toque final al veranito de conciertos? Venga, por qué no.
Así que llega el día D, me quito el traje, en una bolsa un sandwich y una bolsa de doritos, la tienda y los sacos en el maletero y nos echamos a la carretera. Con suerte, llegaremos a tiempo para ver a los Cats On Fire. De camino, pequeñas dificultades: atascos varios, granizada, un río por autovía...pero llegamos. Una amable señora nos explica que eso del festival, que los conciertos que buscamos son en un auditorio practicamente en el centro de Isla Cristina. Aunque con cierta incredulidad, vamos hasta donde nos ha indicado con insitencia y efectivamente, en medio de un recinto vallado allí están los organizadores del festival. Nos ponemos las pulseras, entramos. Somos poquitos, quizá no tan pocos pero después de algunos FIBs y otros festivales multitudinarios, llegar a mitad de concierto y poder ponerse en primera fila nos parece todo un lujo. Si alargas el brazo, puedes tocarle los pies al cantante y si dieses un salto, te plantarías en el escenario pero nadie lo intenta. Aquí la mitomanía apenas tiene cabida, los artistas suben y bajan por las gradas entre el público y parece que nadie quiere enterarse o simplemente, es que ya han actuado, han hecho su trabajo y es suficiente.
Tocan los Piano Magic y dejan el listón bastante alto para las jovencísimas suecas Those Dancing Days, pero ellas, aunque algo tímidas en el escenario, dan la talla y animan al público. Buen broche para el primer día. El Dj Duckula nos encanta, pero el viaje pasa factura y el cansancio nos puede. Nos vamos a nuestra tienda que mañana es otro largo día. Un camping tranquilo, tan sólo me despierto en una ocasión porque alguien ha perdido su tienda, literalmente ha desaparedido del mapa...me pregunto cómo habrá terminado la historia.
Día 12, duchita, desayuno y chapuzón en la piscina. Después, unas gambitas en el pueblo y de terracitas hasta la hora de los conciertos. La noche prometía ya con David Thomas Broughton, probablemente de los conciertos más desconcertantes en los que he estado. Aparente improvisación pero con un resultado final espectacular y cerrando el concierto con una frenética carrera entre el público. Después vino un fantástico Micah P. Hinson, a pesar de dar su concierto entre las voces y ruido de un público poco centrado y tras él, la inmobilidad de los Punsetes, los cuales habrían trasmitido lo mismo si simplemente hubieran reproducido su disco en modo aleatorio. Y entonces, llegaron los bilbainos We Are Standard, llenando todo el audiotorio con su fuerza, poniendo a todo el público en pie y metiéndose a todos en el bolsillo. Se lo pasaron bien y hasta me atrevería a decir que ellos también se quedaron con ganas de más.
La mañana siguiente, en el coche camino de nuevo a Madrid, nos fuimos con We Are Standard en los altavoces y con ganas de repetir otro año en el cuerpo.
romates