• orilla eterna: OBRAS SINFÓNICAS DE COMPOSITORES SANTAFESINOS CONTEMPORÁNEOS

    8 Jul 2010, 23:56

    orilla eterna

    OBRAS SINFÓNICAS DE COMPOSITORES SANTAFESINOS CONTEMPORÁNEOS

    Jorge E. Molina
    TRACKS 01; 02; 03 y 04 | 13’ 34”:
    “Por los caminos pálidos, entre la hierba oscura”

    TRACKS 05; 06 y 07 | 10’ 35”:
    “Tres canciones sobre poemas de Juan L Ortiz”

    Diana E. Rud
    TRACK 08 | 10’ 14”:
    “Clair... lointain regard”

    Jorge Horst
    TRACK 09 | 12' 21”:
    “Selva inescrutable libertaria”
    TRACK 10 I 11’ 26”
    “Sehnsucht”

    Dante Grela
    TRACK 11 | 13'00”:
    “Caleidoscopio”

    Damián Rodríguez Kees
    TRACK 12 | 9'22”:
    “Por causa de este sol”

    *

    “Por los caminos pálidos, entre la hierba oscura”
    Jorge Molina

    Los cuatro movimientos que integran “Por los caminos pálidos, entre la hierba oscura” son el producto de un intenso contacto con la poesía de Juan L Ortiz, que repercutió en el compositor incitándolo a expresar con sonidos aquella lirica de la levedad, de la transparencia y de la contemplación espiritualizada del paisaje que caracteriza la obra del poeta entrerriano. Esta alta expresión de belleza no deja de participar en lúcidos contrapuntos con la cara oscura del sufrimiento humano, ante la cual el poeta lamenta la marginación de aquéllos que no pueden compartir con él esa comunión con el paisaje sublimado, ese paisaje que oculta sus misterios en el fluir del tiempo y que alimenta los ríos de la memoria.
    El titulo de la obra está extraído del poema “Rosa y dorada” Este poema y “Siesta” son leídos por Ortiz en una grabación documental insertada en el tercer movimiento, especialmente acondicionado para alojar este valiosísimo documento.
    “Tres canciones sobre poemas de Juan L Ortiz”
    Jorge Molina

    En los poemas de Juan L Ortiz, la música es una presencia permanente, tanto en la alusión directa como en la profesión de estímulos sonoros que evocan atributos musicales inscriptos en un tiempo que fluye mágico en la contemplación del paisaje.
    Cada canción ha organizado su forma a partir de las propuestas de los poemas y ha buscado acompañar el devenir de las imágenes poéticas, desarrollando una sucesión de climas sonoros elaborados con la intención de superar la mera ilustración, para instalar un discurso que pueda percibirse a través de sus propios valores.

    *

    “Clair... lointain regard”
    Diana Rud

    El título de la obra alude al recuerdo de Clara, mi madre, de mirada clara como su nombre, y ahora lejana. Y a su amor por todo lo francés, que me transmitió y siempre compartimos.
    Sin embargo, la música no es descriptiva. Si bien por momentos reminiscente, sus materiales y estructuras se organizan en un contexto puramente musical, a través de distintos procedimientos de elaboración. Así, intangibles hilos emocionales se enhebran con la realidad física y material del sonido, creando resonancias inefables en diversos espacios vivenciales.
    La creación de atmósferas es central en la pieza, así como la presencia de gestos melódicos como soporte para la expresión. Un corto “motivo/figura” transita sobre variados “fondos”. Distintas texturas sostienen el motivo, que crece, se superpone, se expande formando diseños melódicos más amplios, se diluye, se entreteje pasando por diferentes re¬gistros y timbres instrumentales, como un personaje que cambia de ropaje cada vez que aparece. Por fin, en la sección conclusiva, el motivo se define en una idea melódica cantada por la viola sola, levemente apoyada por el resto de las cuerdas y un “murmullo” de la percusión, que cierra la obra en un final suspensivo, abierto, casi corno una pregunta.
    La obra es un encargo del la Orquesta Sinfónica de Santa Fe, para el IV Encuentro de Compositores Hispanoamericanos, y fue estrenada en esa ciudad el 10 de julio de 2003.

    *

    “Selva inescrutable libertaria”
    Jorge Horst

    A través de la frondosidad orgánica de la selva asoman posibles mundos inescrutables, insondables, que como múltiples y complementarios universos, en su irrelevante variedad imaginan, sugieren, transgreden con persistente actitud sensible y libertaria.
    Esta pieza está basada y dedicada a Silvina Citarello, compañera de tanto tiempo.

    “Sehnsucht”
    Jorge Horst

    Añoranza, nostalgia, anhelo, tópico de la poesía alemana, de contorno amplio y a veces difuso, que se presenta de manera persistente en el imaginario poético. Aquí es el vértice en el que confluyen la memoria, el afecto y la energía fraternal, configurándose en una frondosa red de recuerdos y pensamientos actuales. La música, en un solo movimiento, está dedicada a mis hermanos Silvia, Liliana, Rut, Juan Carlos, Horacio y Alberto, quienes aparecen representados en un material sonoro interpretado por casi toda la orquesta, suma de siete estratos diferentes, donde seis de los cuales se destacarán alternadamente en el transcurso de la pieza. Además, todo se articula entre otras cosas con fragmentos intertextuales de músicas del pasado, nutrientes de una fuerte y personal carga emotiva que resuenan como metáfora de un origen e historias compartidos.

    *

    “Caleidoscopio”
    Dante Grela

    Se trata de una obra basada en un conjunto de estructuras sonoras que van siendo sometidas a diversas transformaciones y combinaciones simultáneas de las mismas a lo largo de la pieza. La forma se halla organizada en base al modelo de una obra anterior para sonidos electrónicos (“Glaciación” -1979).
    Es de destacar la importancia concedida al timbre y a la organización espacial de los eventos sonoros como factores preponderantes dentro del desarrollo de la forma sonora. Por otra parte, la aparición de un “coral” modal sobre el final de la obra es parte del pensamiento estético del compositor, quien se plantea el problema de la integración de principios constructivos provenientes de lenguajes diversos como factor de enriquecimiento expresivo del total de la forma.

    *

    “Por causa de este sol”
    Damián Rodríguez Kees

    El título de la obra surgió al finalizarla, como resultado de la motivación que movilizó el proceso compositivo. Es por causa de este sol, el de aquí, Santa Fe, capital de la humedad, Argentina, Latinoamérica, mundo despojado, tan brutal y tan hermoso, que somos así. Este sol nos sofoca, pero nos define y fortalece, nos invita a huir pero al mismo tiempo nos atrae y seduce. Es así que surgen los rugosos, sucios e intensos sonidos de la masa orquestal junto con la fuerza de la percusión, y por otro lado, los lejanos sonidos que desean convertirse en presencia desde su flaqueza junto con los silencios, cargados de tensión, como la de un ejército durmiendo.

    *

    obra de tapa: “Traer la luz”, de Geraldhyne Fernández,
    grabado, linografia. 50 x 50 cm. patrimonio del Museo de Arte Contemporáneo de la UNL
    masterización: GYSA
    diseño gráfico: Paula Bergesio
    La edición de este CD ha sido posible gracias a la colaboración y apoyo de los directores e integrantes de las orquestas que interpretan las diferentes piezas y de la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Santa Fe.

    editado por el Sello Discográfico de la Universidad Nacional del Litoral
    [SD 009]
    Diciembre de 2003. Santa Fe, Argentina

    Autoridades
    UNL: Rector Mario Barletta.
    Director de Cultura: Damián Rodríguez Kees.

    Consejo Asesor Sello Discográfico UNL
    Instituto Superior de Música: Mariano Cabral Migno.
    LT10 Radio Universidad: Sergio Cosentino.
    Dirección de Cultura: Damián Rodríguez Kees.
  • El sonido de "el sonido"

    27 Mar 2010, 0:12

    (extraído del disco "percepciones" - shocron-gutfraind cuarteto)

    Más allá de las culpas que puedan o no tenerse por hacer jazz en países alejados del tronco central del género, allí -es decir aquí- la cuestión del estilo se vuelve crucial. ¿Qué sentido tendría, independientemente del placer privado, ponerse a hacer en Argentina aquello que ya fue hecho -y en general mejor hecho- en otra parte? Pero esa marginalidad es, curiosamente, también su mejor ventaja. El músico argentino de jazz tiene, por fuerza, una enciclopedia distinta de la del estadounidense. No se trata de operaciones artificiales ni de decisiones forzadas. Se trata de dejarse llevar por el sonido propio. Un sonido que, en el caso de la pianista Paula Shocron y del guitarrisla Marcelo Gutfraind, prueba que aunque en el mundo primen los clones producidos en las academias todavía hay lugar para el talento y todavía son posibles los estilos personales -o sea el jazz-. El sonido de Shocron se edifica tanto sobre Monk y Corea (el valor percusivo del acorde, el ataque y la duración como cuestiones materiales) como sobre el Cuchi Leguizamón, una particular alquimia, sólo posible en Argentina y, tal vez, más específicamente, en Rosario, donde la distancia con las informaciones -tanto las que llegan de las metrópolis tomo las que vienen de los folklores y de los nuevos creadores que trabajan a partir de ellos- no es tan poca como para no llegar ni tanta como para producir mimetismo. Y Gutfraind edifica su discurso, seco, directo, angular, sin concesiones, en enciclopedias tan variadas -y tan personales- como sólo pueden serlo las de un habitante de una gran ciudad del siglo XXI. En el cuarteto que lidera junto a Shocron, está, por supuesto, el dato de la conducción compartida pero resulta aun más significativo el hecho de que los dos instrumentos que aún dialogan y se completan en sus funciones ocupan, en el jazz, lugares hasta cierto punto intercambiables. Tampoco son un dato menor, en la identidad del grupo, los aportes de Carto Brandán en bateria, Julián Montauti en contrabajo y, como invitado, Pablo Puntoriero en saxo tenor. Hace algun tiempo, el notable ensayista y crítico Jorge Andrés conducía un programa radial bautizado "Todavía lo llaman jazz". Es cierto, todavía lo llaman -lo llamarnos- así y, por suerte todavía es posible.

    Diego FischermanShocron-Gutfraind CuartetoPercepcionesBlueArt records
  • Gong, un colectivo en el tranvia de los sueños

    8 Dic 2009, 21:59

    recuerdo una anécdota, al musico argentino Jorge Pinchevsky, que se había integrado a la banda en la mejor etapa creativa, no lo dejaron entrar a Inglaterra -a los otros Gong sí-, a raíz de que este muchachon era afecto al mate y llevaba entre sus cosas personales un poco de yerba como para no olvidarse de su tierra; y armar en su momento el calmante creativo que le sacaba un poco el frío en esas tierras gélidas, brumosas. Nada es tan ridiculo como lo que se persigue sin conocer al otro, no? Imagino al Jorge esperando en el Aero Puerto mientras los otros Gong subían al escenario a tocar "Shamal" uno de los mejores discos del grupo y donde él hacia volar a su violín. Jorge PinchevskyGongPierre Moerlen's GongShamal Time Is the KeyDownwind2032Jorge Pinchevsky y la Samovar Big Bang
  • Chico Buarque

    27 Sep 2009, 0:08

    Tengo la impresión de que hay una influencia del compositor en la escritura en cuanto al ritmo. Hay una lógica musical, un “apuro” en el sentido portugués de la palabra, que es “pureza”. Una necesidad de pureza, que tiene que ver con la forma en que también compongo canciones. Hay una búsqueda estética detrás.
    Chico Buarque, Ñ, 15/10/05Chico Buarque
  • Wayne Shorter

    27 Sep 2009, 0:06

    –En cierta oportunidad usted dijo que “componer es improvisar lentamente”. ¿Podría desarrollar esa idea?
    –Cuando uno compone tiene que disminuir velocidad de la marcha, ir a un paso más lento del que normalmente iríamos en otras circunstancias. Uno va y viene. Fíjese por ejemplo en la Quinta Sinfonía de Beethoven. Si observa la partitura original, va a ver que él hizo un montón de versiones de esas primeras notas tan famosas que todos conocemos, hasta que finalmente se decidió por una y descartó las otras. Así es como suelen trabajar muchos compositores, aunque después uno lea en sus biografías que “súbitamente, la inspiración descendió sobre él y bla, bla, bla”. No, se trabaja lentamente y se busca lo que mejor funciona para la música, y esa es la única forma que tiene un músico para comprometerse, ya no con lo que hace, sino con toda la humanidad.
    –Ya que menciona a un compositor de los llamados “cultos”, ¿qué fue lo que lo llevó en sus últimos discos a trabajar sobre lo escrito por compositores como Mendelsohn y Sibelius?
    –Y también Villalobos y, ya que lo dice, próximamente sobre Ginastera (en 1972 o 1973, no recuerdo exactamente, estuve con Weather Report en la Argentina y la viuda de Ginastera era la productora de esos conciertos, en los que también estaba Friedrich Gulda). Ahora bien, decidí trabajar sobre obras de esos compositores que menciona porque no es cuestión de que todo sea yo y nada más que yo y mis composiciones. Para mí, humanidad es la capacidad de poder apreciar lo que otros hicieron o están haciendo, con independencia de lo que yo mismo haga.
    –Además de la gran consideración que goza como intérprete, buena parte de su reputación proviene de la composición. Sin embargo, usted toca muchos de sus propios temas y, con el tiempo, va introduciendo modificaciones que, en ocasiones, los aleja mucho de lo que alguna vez fueron.
    –¿Y no pase lo mismo con todos nosotros? ¿Acaso no crecemos y nos convertimos en otra cosa? Supongo que la esencia de mis temas, como la de todo lo que existe, es eterna. Pero la música, como los seres humanos, debe crecer y, en cierta forma, morir para llegar a ser algo nuevo.
    –Volviendo a sus composiciones, ¿cómo se siente cuando las oye interpretadas por otros?
    –No es asunto mío, sino de quién se toma el trabajo de usar mis composiciones para lograr algo distinto. Si yo me opusiera a eso –y sólo lo hago cuando el propósito es exclusivamente comercial–, estaría contradiciendo lo que creo. Lo mío es la sustancia, no la forma que algo que escribí vaya a asumir. La música es como barro que hay que modelar. Y, repito, lo que importa es la sustancia, no la forma. No sentirme atado a nada es algo que aprendí del budismo. La sujeción a lo que sea causa sufrimiento.
    , Ñ, 22/10/05Wayne ShorterMendelsohnSibeliusWeather ReportFriedrich Gulda
  • Robert Fripp

    27 Sep 2009, 0:01

    Para que la luz llegue a este mundo necesita un carruaje que la traiga. La música es uno de los caminos. La música es la voz de los dioses. pero éstas son sólo lindas palabras hasta que uno se descubre cara a cara frente a la música y llega a ver qué hay del otro lado. (…) El músico no puede tocar música pero la música sí puede tocar al músico. si este instrumento humano no está dispuesto, la música sólo existe en potencia. Para que la música entre en el mundo debe haber un instrumento entrenado y sensible a su servicio. El entrenamiento del músico es en verdad un entrenamiento de la persona como instrumento. (…) La música puede ser como una corriente eléctrica. A veces el voltaje que aparece es muy alto y los fusibles saltan. Esos fusibles pueden ser entendidos como la personalidad o la psique. Cuando la corriente musical llega, es siempre un don, siempre. La preocupación del músico es tocar una música que sea verdadera. Si la música es verdadera, las audiencias escucharán y la comprenderán cada una a su manera. Un heavy metal escuchará heavy metal, un intelectual escuchará intelecto. Si la música es la copa que contiene el vino del silencio. El sonido es esa copa pero vacía. El ruido es esa copa pero rota.
    ,
    entrevistado por Fernando Basabru y Alfredo Rosso, Esculpiendo Milagros, N°2, Julio 1993.Robert FrippKing Crimson
  • Nick Cave - Una superficie de imagenes

    26 Sep 2009, 23:59

    Las letras de las canciones son, por lo general, una superficie de imágenes. Toda la vida humana para por allí y el problema está en el tratamiento que se utiliza para llevar las emociones al máximo, tanto como en los films o los libros de ficción. La idea de una buena letra de canción es la asociada comúnmente con un procedimiento literario. No adhiero a ese mecanismo, el texto de una canción debe ser tratado o modificado por medios musicales. Para convertirse en materia musical. Así como es casi imposible despojar de una canción los elementos sonoros básicos (beats, tonos y riffs de guitarras, líneas de bajo, patrones rítmicos, etc), resulta no menos dificultoso disociar la letra del interprete. Se suele insistir en que las letras imperfectas o defectuosas equivalen a una mala canción, y puede no ser así. Si se cumplen requisitos básicos, una voz adecuada puede reivindicar palabras convencionales, y otra imperfecta o defectuosa arruinar un buen texto.

    Cave escribió letras casi líricas invocando el amor como una enfermedad, como un virulento monólogo o como una abyecta dependencia cuya última expresión podía ser la violencia: el tema recurrente del asesinato de la chica o el polo opuesto, el paroxismo del deseo. Para el la lírica posibilidad del heroísmo estaba en el fatalismo.
    Daniel H. RenneNick Cave
  • Winers and losers

    26 Sep 2009, 23:56

    En este transparente y alambrado
    mundo, sanguijuelas ásperas
    ganan el derecho de enviar
    su mensaje gritando
    lo que no tiene sentido
    para la gente que siente

    es más duro desatar. “Winers and losers”, .
  • Glenn Branca

    26 Sep 2009, 23:54

    Lo único que quise fue tratar de generar la misma locura en los que escuchasen mi música. .
  • Asociaciones para crear música

    26 Sep 2009, 23:52

    Lee Ranaldo (Sonic Youth)

    Viajar es un modo de vida y hay toda una cultura alrededor de eso. Esta relación espacio-temporal me interesa aún más que la idea de camino. Esa idea de que cuando viajás, perdés contacto con tus cosas, tu ciudad, tus responsabilidades, el teléfono, pagar las cuentas, leer el diario o llevar los chicos a la escuela. Al viajar existe otro espacio, donde es más fácil enfocar tus propios pensamientos, hacer asociaciones con las que puedo crear música o escribir. Lee Ranaldo