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  • La música me buscó no sé cuándo, ni tengo por qué acordarme de ello

    10 Ene 2011, 4:05

    Tal vez se dio cuenta que no la iba a interpretar, pero si me iba a fijar en ella y hasta sacar el pan de ella. Llevo ya varios años hablando, escribiendo, confundiendo, sintiendo, alegrándome, llorando, teniendo sexo con ella, regalándola, grabándola e imaginándola.



    Y creo que por primera vez me doy el gusto de recordar en un año, qué fue aquello que más me dio ánimo, más me sorprendió, más sirvió de ansiolítico, catalizador, efervescente o se quedó pegado en mi cerebro y en mi sentir. Justo ahora cuando ya quien ha hecho sus balances los ha ofrecido y ha sido ya citado, hago esto solo por el gusto de hacerlo.



    Al fin de cuentas, mucho de lo que se pensó antes que era fijo o dado, ya no lo es. (Menos mal). Ya no hay por qué preocuparse en si, en qué es un disco. ¿Una colección de canciones? ¿Contenido sonoro de ___ minutos? Vaya uno a saber. Lo bueno es que la música no se acaba y si llegara a ser así, por aquí no me verían. Eso sería cierto.



    Al menos, la seguridad de saber que un trabajo discográfico es como un hijo, permite que este sea largo, corto, que luzca bien y sea bien reseñado. Y que también sea algo como lo que alguna vez decía René Higuita. “El hijo más descabezado es el que más quiere la mamá”.



    Y si bien ahora tenemos discos resurgidos en vinilo, en un convaleciente y moribundo disco compacto, en descargas y hasta hechos con Ipads, qué grato es saber que los héroes y los artistas no son los que por años nos metieron y de los cuales nos convencimos que lo eran.



    Elvis Presley hace muchos años se murió; Michael Jackson es un ser de regalías y disputas, Elton John dice que le inquietan los talentos de los realities, Fito Paéz revira por las 35 presentaciones de Ricardo Arjona en Luna Park frente a las dos de Charly García, Bowie no aparece y siguen pasando cosas. Menos mal nada se queda quieto.



    Así que si ya dijeron hasta la saciedad “The times, they´re changing”, pues que más da. Que todo cambie, que todo mute para seguir siendo como mejor o peor puede ser. Pero que sea. Y que haya artistas, discos, canciones y música por la cual valga la pena vivir.



    Así que como habitante de un lugar donde todo lo bueno y lo malo del mundo sucede dos veces, mi esfuerzo consiste en únicamente referirme a aquello que me gocé y que en lo que pude hacer algo que de tiempo atrás he hecho: apreciar y asociar con memorias, momentos.



    Los discos que aquí refiero no hacen parte de un “mejor de”, son parte de un “sentir de” 2010. Sobre esa realidad me muevo y sobre esa premisa escribo. Más no me corresponde decir.



    Estos son





    - Grinderman – Grinderman 2 Ahí estaba yo, 30 de noviembre de 2010 en Los Angeles, California, viendo a este artista en un local llamado The Music Box. Ahí estaba yo, resumiendo, amando, recordando casi veinte años de mi vida viendo al artista que más he querido ver en mi vida. Y ahí estaba él, junto a Warren Ellis, Jim Sclavunos y Martyn Casey haciendo lo que bien sabe hacer. Cantar canciones curtidas y marinadas de amor, religión, ironía, lascivia y claro, cumpliendo el deber de presentar ante el público esta segunda placa. Este señor sabe a qué juega cuando ofrece nueve canciones que son tan buenas como el gusto de raspar la piel por ver cómo la sangre puede brotar, sin pedir nada a cambio Y lo mejor, es que vive de ello.



    - Superpitcher - Kilimanjaro
    Aksel, Aksel, bien sabemos que calladito andas y que como buen artista de Kompakt, sacas la casta y la clase en tus obras. Aquí, déjame decirte que lograste sacarme de un buen letargo al decirme con temas como “Magia Negra”, “Country Boy” y “Rabbits in a Hurry” están ahí para tomarlos, para decirle a una mujer que se la goce y que sonría.



    - Ark – Arkpocalypse Perlon se ha portado bien conmigo en estos años. Ha sabido deleitarme con los discos de Dandy Jack, Ricardo Villalobos, Melchior Productions, Markus Nikolai, y este francés. La pista de baile ha sido agradecida con él y yo también. Esa manera de componer y producir finura en la electrónica es saber que no se tiene que decir que se es mejor que este o que tal otro, ni que se implora por votos para poder ganar puestos en un ranking. Talento que ilumina, porque además las voces que usa, son sensuales. Y sin olvidar el juguetón: Obamark, con el sample de “Hello Chicago” que inyecta vitaminas sonoras y los coqueteos con el funk, que son deliciosos.





    - Isla de los Estados – Expreso Loló Gasparini, Flavio Etcheto y Mariana Monjeau han regresado con un precioso disco de canciones en clave electropop, que se ajustan al deseo de darle a este material una perspectiva interesante. WARP podría perfectamente darles el merecido empujón y por qué no, ser un talento latinoamericano en esta impronta. En Expreso, es bueno además destacar cómo el pop sigue siendo el elemento predominante, las melodías son lo suficientemente sólidas como para no dejar de llamar la atención y aún así, permanecer frescas.



    - Altocamet –Dulce Calor Han pasado los años y tras ires y venires, giras, descansos creativos y más, se ha echado a andar el tren de la buena continuidad para esta banda. Altocamet es una de aquellas bandas que sin ser de Buenos Aires, muestran una faceta sonora propia, donde la electrónica y la sofisticación se conjugan con letras de introspección y realce del sentimiento y sin duda, poder combinar voces como la de Canu y Mariana Monjeau hacen que el resultado sea emotivo y sorprendente. Y las letras, serán acaso premoniciones de relaciones o cartas de navegación de parejas?



    - El Guincho - Pop Negro
    España sabe que está jodida, pero que siempre vive contenta. No es sino darles vino, fútbol, un buen escándalo y ellos bien lo toman Y cuando alguien que como este personaje, envuelve en capas la psicodelia o le da por ser algo un Panda Bear pero de baile, está bien haciendo algo por este milenio Y España, qué hace por él? Yo llegué a pegarme a FM tan sexy unas diez veces seguidas, sin buscar nada más que mirar el cielo de Bogotá en noviembre, de modo tal que no me parece descabellado decir que este disco inyecta vida y euforia.



    - Compilado Cumbia Chicha 2 - Si, es cierto, vivimos el boom de la cumbia. Si, es cierto que así como existen fundamentalistas del metal, del hip hop, también los hay de la cumbia y que así como hay progresistas en el metal y el hip hop, hay quienes saben que la jugada está en el pasado. Si no te gusta lo nuevo, al menos recuerda lo viejo con ganas. Así que esta segunda recopilación de cumbias psicodélicas peruanas bien caen como anillo al dedo. Agotados los recursos de youtube, escuchar a Los Shapis, Los Destellos, Los Walkers aquí, bien suplen las ansias de estar en Lima en una combi por toda la Avenida Abancay.



    - Hot Chip – One Life Stand En su momento fueron un reflejo de la herencia de New Order y Pet Shop Boys. En ese sentido se podría resumir todo. Pero como buenos alumnos aventajados, se pusieron las botas de las siete leguas y empezaron a andar y a echar a rodar a la señora inspiración. Y ya cimentaron una buena obra. Basta con escuchar declaraciones de amor tipo One life Stand, basta con ser cómplice de alguien con Alley Cats y por qué no, seguir creyendo en el amor con We have love?



    - Pánico – Kick
    Sigo convencido de la gran deuda sonora que ha de ser saldada en Bogotá, con una presentación de esta banda franco-chilena. Caroline Chaspoul y Eddie se demoraron en sacar este disco con su trouppe, pero valió la pena esta espera. Porque se les nota confiados y contentos. Kick es un disco que lo acerca a uno al deseo de explorar en vivo lo que en estudio bien se hace. Además, la impostación de la voz, con un inglés que mal se pronuncia, es más divertido que algunas bandas bogotanas que apuestan por la lengua de Shakespeare y no les sale natural ni en la manera de impostar. Kick está listo para ser disfrutado en cualquier urbe latina, solo hay que seguirles bien la pista.



    - Arcade Fire – The Suburbs
    El sueño americano, para quién? Para los norteamericanos o para los inmigrantes? Hay quienes ya dijeron que estamos ante un nuevo sentir épico, ante aquellos que aceptan la belleza de la derrota, pero no claudican ante la empresa del soñar. Esta banda suele sacar angustias, lágrimas, soñares y hasta apuesta por los devenires inciertos de esta década con un disco que así como se escucha con angustia en la soledad, se siente explosivo con más personas alrededor. Son otros tiempos, pero con los mismos problemas no?



    - Matthew Dear Black City Este disco no trae lecciones sonoras, Black City trae momentos musicales que pueden evocar el baile, un paseo furtivo, el blues y eso que en últimas nos ha de salvar: tener sexo con emociones, sexo con la pasión hecha vida y con la manera misma de sentir que cuando este disco se escucha, alguien se está alistando. Dear ha compuesto uno de esos discos que a través de lo sombrío, lo denso y por qué no, lo lúgubre, nos entrega una belleza sonora digna de la actualidad. Y todo esto, claro, porque no puede pensarse que la claridad es certeza o que lo brillante es lo mejor



    - Delorean - Subiza
    Otra de esas gemas españolas ante las cuales nos vemos gustosamente atraídos. Una de esas maneras de comprender que el gusto por hacer canciones bonitas no ha pasado, sino que ha evolucionado. Es una de esas bonitas maneras de saber que hay opciones dentro de lo marginalmente bueno. Subiza es un disco que se puede escuchar perfectamente imaginando una realidad ampliada, donde la felicidad no es pecado, un delito o una opción; es un camino.



    - Rita Indiana y sus Misterios – El Juidero
    Una mirada a otros horizontes en la música es lo que tenemos por este lado. Una dominicana que toma el merengue para hacer de él un producto producido digitalmente y que además, tiene referencias a la vida trasnacional. Así que palabras y frases como “voy pa´ Puelto Lico”, “Tu tienes flow, voy regalalte todo mi amor”, “este corazón tiene tu manigüeta, ya tu me lo cogiste de raqueta, este corazón hace pin pon pon”



    - Caribou – Swim Sin duda, Canadá sigue siendo un foco de atención artístico importante. Luego de haber tenido una experiencia llamada Manitoba, Dan Snaith pasa a ser Caribou. Un laboratorio donde el caos es el principio y donde la virtud de crear canciones queda sin duda, reiterada. Odessa es una de esas canciones que está para quedarse.



    - Yann Tiersen – Dust Lane Tiersen volvió, si! Volvió con un disco que le publicó Mute Records. O sea, comparte la misma casa discográfica de Nick Cave, Depeche Mode y hasta A Place To Bury Strangers y Yeasayer. Igual, poco o casi nada importan los sellos en estos tiempos. Lo que importa es sentir la tensión que Tiersen trae en este disco, como de pesadumbre, densidad y precisamente de melancolía, para ofrecer así canciones en inglés y francés que no están para ser olvidadas. Dust Lane sigue con las colaboraciones, las exploraciones poéticas y literarias de la Chanson francesa, como referencia y realidad de ella. Semejantes violines, semejante dramatismo en la voz no es vano: estamos ante un disco que continúa mostrando a un Tiersen que crea las capas y el ambiente para acompañar ese malsano sentir de estos tiempos.



    - Flying Lotus – Cosmogramma No deja de ser importante que este sea uno de los personajes más queridos por WARP Records en la actualidad y que en su magistral interpretación sonora de electrónica, haya sido capaz de tener la colaboración de Gonja Sufi y de Thom Yorke (el que canta en Radiohead). Injusto sería decir que no es un de los discos mejor concebidos en el 2010. Hay para aquellos que gustan del jazz y para aquellos que gustan de la electrónica.



    - LCD Soundsystem – This is Happening James Murphy ha dicho varias veces que la llamada “fama” llegó cuando otros ya la han gastado a su edad. Y si lo que nos ofrece como tercera producción de LCD es algo como esto, cómo habría de esperarse que lo haga cuando se sienta más maduro? Y es que mi 2010, tuvo un impacto total al ver en vivo a LCD en Coachella. Un impecable show, una manera única de vivir la experiencia musical y de reconocer que James Murphy ha escrito con este disco una historia que va de la diversión a la reflexión. Es decir, atención que si busca un revival de los “disco-punk”años, mejor olvidarlo. No hay concesiones, hay declaraciones fuertes como las de One Touch, I can change, Pow Wow y Dance Yrself Clean.



    - Beach House – Teen Dream Dicen que la adolescencia es un periodo de la vida que puede ir desde los quince hasta los treinta y cinco años de edad. Ya estoy en el coletazo de esa idea, pero sé que este es uno de esos discos jóvenes y bellos y por qué no, eufóricos. Es una obra completa de principio a fin donde se puede sentir el soñar, el ensueño y en dónde se busca conciliar música y emoción.



    - Vampire Weekend – Contra. La evolución propia de un segundo disco para estos jovencitos que dijeron no saber tocar sus instrumentos, está en algo como esto. Esa mezcla de lo “africano-cool” con teclados divertidos ya había tenido dolientes como Zazou y Bikaye en Crammed por allá en los ochenta. Solo que aquí son todos blancos, salen en MTv, los mencionan en revistas, pero aún así, ya uno siente que se divierten haciendo algo como esto. Y que el impulso no ha caído, porque ya están en el medio



    - Stereolab – No Music No me canso de decir que “queremos tanto a Stereolab y sus amigos”. No me canso de gozar el retrofuturismo que por años ha sabido usar el socialismo, el sentir y la lengua inglesa y francesa, Y que aquí, Laetitia está bien comprometida con hacer de este, no su mejor disco, sino un disco que supla el gusto por seguir queriéndolos.



    - Chite – Canchosas pero sabrosas Bogotá me ha hecho un ser (des)confiado. No culpo a esta ciudad ni a su gente. A lo mejor estamos hechos de emociones que cuando las transformamos en canciones como estas, ya quedan hechas pogo. Chite me hizo volver a sentirme el punk que no se conforma con nada y que tiene motivos suficientes para decir que “el sistema es el culpable” Qué más da, The Exploited no vendrá a sacarnos las tripas diciendo “Sex and Violence”, pero con Chite estamos más que dispuestos a descabezarnos y respirar smog de manera más divertida. Así es que nos gusta saber que la música en Bogotá está hecha, cuando en materia de seguir las lecciones de otros y replicadas a nuestro propio modo se trata. El neopunk se quedó corto con su melodioso deseo de amar y trabajar, de quedarse con los cantoso animosos de barra de los casi siempre perdedores equipos capitalinos; pero Chite no se quedó callado e hizo del punk la mejor manera de decir en canciones cortas las miserias, las alegrías y burlarse como bien pueden hacerlo, que estar mal es estar bien.



    - Victoria Mil – Muy Lejos Mi experiencia alrededor de este disco, está comprimida en esa canción llamada Cada Golpe con una frase que dice: “Fui más bueno con vos, que conmigo. Y con el tiempo, seremos más que amigos”. Justo en el momento en que se viven nuevas soledades y nuevas maneras de entender la amistad y por qué no, el amor y los sentimientos, un disco como este, es un compañero sonoro que bien vale la pena tener en cuenta. Esta agrupación argentina tiene la suficiente experiencia para darse cuenta que con un disco así, lo que le ha de venir, son cosas de un buen porvenir. La desfachatez y la elegancia se combinan bien en una producción limpia y de grata recordación, que los hacen sentir renovados, necesarios y como referencia para las generaciones que no los conocen, pero que si los necesitan.



    - Booka Shade - More
    Gonzalo Rodríguez me dijo que de lo que vio en Sónar, fue lo único que pudo saltarse los horarios establecidos, porque la gente se enfiestó demasiado. Y si, encuentro cierto lo que dice. Lo he visto efectivo en algunas noches donde estas canciones invitan al baile sin pedir nada más que se esté dispuesto a dejarse llevar por los beats y las programaciones que salvan las noches de pinchadiscos pretenciosos o que les da por hacer mezclas de house con saxofones.



    - MGMT . Congratulations La maravilla sonora de 2008 se desvaneció ante un disco que no pretendió continuar la admiración ni la devoción hacia esos sencillos que tanto adoramos en Oracular Spectacular. Al contrario, aquí la dupla nos ofrece una real visión de su realidad sonora donde la diversión va de la mano con la experimentación. Así es que se enfrenta la gente del mundo cuando lo que el mundo lo que quiere es algo más de lo mismo



    - Frente cumbiero meets Mad Professor – Discos así son una de las buenas maneras de saber que la globalización no es sino la manera de reafirmar que lo más global es lo local O cómo se explica que un personaje como Mad Professor venga a estas violentas tierras, a esta olvidada urbe a compartir con un puñado de músicos que el primer mundo acoge en ocasiones y grabar con ellos?. Qué va, si tenemos en cuenta que el 2010 no fue un año prolífico en publicación nacional, algo así bien se ajusta al deseo de darle a conocer al mundo la obra de un ensamble como el Frente Cumbiero, donde la variación y la colaboración es la base real de la existencia. Una obra que fue grabada en poco tiempo, pero que es capaz de perdurar frente a otras, no solo por sus composiciones sino por sus versiones particulares en dub. Y ojalá si fuera el caso y por qué no el caos, la experiencia se lograra con Lee Perry



    - Javiera Mena – Mena Al servicio del pop hemos visto cómo esta chilena ha sabido encontrar un lugar en el continente y en las nuevas generaciones. Y lo mejor de todo, es que valió la pena esperar. Su aprecio por el sonido disco, la producción electrónica y las intimistas miradas al mundo, la esperanza, el amor y la vida, hacen que las canciones de Mena, sean capaces de decirle a las nuevas generaciones que si hay quien cante por ellas y que si hay quien diga cosas por ellas. Esta chilena nos ha dado un disco que ya es una carta sonora para esta nueva década y de la cual, sin duda, sabemos que seguirá haciendo cosas buenas. Atención con esa magistral canción llamada “Un audífono tu, un audífono yo”. Si eso no es amor, quién sabe qué lo será.



    - Laetitia Sadier – The Trip A Laetitia la hemos escuchado con Stereolab, con Monade y en otras ocasiones, con Mouse on Mars o Atlas Sound . Pero ahora, al tener su propio campo de acción nos entrega canciones de sus autoría y homenajes a Rita Mitsouko y otros. La vida artística de esta mujer ha sido incansable, nos ha entregado canciones en inglés y francés donde el arte y el socialismo conviven bien. Y ahora que la aventura es sola, nos muestra cómo su buen campo de acción está en canciones propias, de otros y con una voz que ya tiene un lugar el mundo de la historia de la buena música



    - Silvio Paredes -. Kau El mundo está lleno de instrumentistas. El mundo está lleno de intérpretes. El mundo está lleno de personas; pero muy pocos pueden decir que son stickmans. Ese instrumento que vimos con King Crimson tiene en este chileno una especie de activista y personaje dedicado a su exploración. En Kau, Paredes muestra las posibilidades de este instrumento que combinados con programaciones y texturas electrónicas logran darnos un álbum de ambientes y de maravillas etéreas.



    - Pier Bucci – Amigo La segunda placa de este chileno, le apuesta a la electrónica de alta alcurnia, pero eso si, el incorporar a gente como Jorge González (Los Prisioneros, Los Updates), Aldo Asenjo (La Floripondio) y Amelie Poulin (Holden) en las voces, nos presenta así un disco que para los estándares y gustos nacionales, es altísimo. Algo así en Bogotá o en Colombia tardará años en lograrse. La realidad de una continuidad sonora donde los viajes, las colaboraciones, los toques son producciones certeras y no simples sets de poner discos, no se ha logrado acá Pier ha sabido capotear por muchos años la vida del patiperro que se inspira y es aquí donde notamos cómo es cierto que es uno de los grandes; no se codea con ellos. Danzable, gozable, un disco que al alma le da un aliciente de belleza, diversión y reflexión. Otra de esas canciones que me animaron a cual más, fueron “Verte Tan”, la supe dedicar, la supieron, aprovechar, qué se yo? Pero no puedo escucharla una o dos veces. Mínimo tres.



    - Chemical Brothers - Further

    La Hermandad Química está en ese momento de la vida musical en el que unos dirían:”Más sabe el diablo por viejo, que por diablo” Y es que con el paso de los años, los discos de Ed Simons y Tom Rowlands continúan con esa tradición de tener invitados y ofrecernos buenos sencillos. Pero lo mejor es que las nuevas generaciones no les pueden desconocer el legado. Indudablemente, una de esas canciones en Another World, donde tan solo dos frases Another world will surround me, Another heart will forgive (Otro mundo me rodeará, otro mundo corazón me perdonará) logran hacerme entrar en trance



    - Mala Rodríguez – Dirty Bailarina
    La Mala Rodríguez sabe bien que el puteo y el fraseo que se gasta acá, es la rabia que a la escena le hace falta. Diez años han pasado desde que aquella jovencita tomara las riendas y el comando del hip hop femenino para reivindicar también así al pueblo gitano. Y aquí la producción le favorece; ella ha logrado ofrecer en su cuarta placa, canciones que no están a la espera de la aprobación, ni buscan agradar a un mundo donde las líneas entre hip hop, reggaeton, música urbana y otras etiquetas, ya no son sino discusiones de orgullos heridos y de búsquedas de audiencias esquivas. La Mala es buena, muy buena y nos busca dar lecciones., simplemente ser



    - Alcolyrikoz – La Revancha de los Tímidos Así como la costa este y la costa oeste norteamericana rivalizan por el hip hop; puede a lo mejor sentirse que Bogotá y Medellín buscan hacerlo. Esta vez, el saldo a favor se lo lleva esta tripleta paisa que con este disco, nos ofrece crítica y diversión, además de un delicioso repaso por los elementos del hip hop en cuanto a sampleos divertidos y una detonante lírica que es capaz de asustar a quienes quieren enfrentarse. Los retos vienen dados precisamente en cómo hacer que su obra se conozca y se aprecie más. Fácilmente uno puede escuchar aquí una perspectiva propia y única en el género en lo que a Colombia se refiere.



    - Yeasayer – Odd Blood De las maravillas, de los engolosines y de esas cosas que al mundo llegan para asombrar y ser tenidos en cuenta, ha llegado este trío para darnos en este disco, la mejor manera de empezar a dilucidar la nueva década. Este es el pop, este es el rock que ya hemos sentido, pero que nos ofrece una esperanza certera y digna de darnos a entender que hay nuevos actores en el conflicto (como dirían los politólogos) Para nada hay que perder el rumbo, luego de escuchar algo como Madder Red.



    - Blonde Redhead – Penny Sparkle Para ser esta una banda que llevo en el corazón desde hace más de trece años y la cual conocí y disfruté por personas como Juan Gonzalo Esguerra y Víctor Albarracín, y por la cual perdí un viaje a París en el 2004, siento que este no es su mejor disco. Pero siento que ya he podido darme el gusto de decir que en vivo es mejor que en estudio. Si, el DF me hizo el “milagrito” con mi carnal en el Teatro de la Ciudad el pasado 4 de diciembre. Yo sé que en esta ocasión, optaron por hacer las canciones sobre capas electrónicas, restándole un poco de emoción al asunto. Pero no hay es ese un motivo para desconocer que tiene una belleza que no entra de una, se demora, si, pero ronda



    - Twin Shadow .- Forget Los Balcanes ya parecen no ser chic ni estar de moda. Ya simplemente parecen haber sido retratados en las películas de Kusturica con gente feliz y sin dientes, bailando, bebiendo y luchando por vivir. Ya sabemos que Suecia y Canadá llevan años ofreciéndonos artistas y discos que muestran algo nuevo, distinto y que Estados Unidos e Inglaterra se preocupan por ello. Pero cuidado, lo que muchos no de se han dado cuenta es que hay un “next big thing” llamado República Dominicana. No en vano George Lewis, a quien ahora conocemos como Twin Shadow, me dio el gusto de tener en Forget el nombre de su realidad sonora: La de haber compuesto este disco en su apartamento. Este dominicano no está llenando el espacio de la ausencia temporal de Tv on The Radio. No señor, este “one man” acude a los sintetizadores, a su voz melancólica y a una mirada sobre el incierto presente que lejos de hacernos sentir mal, nos da la opción de llegar y enamorarnos. Este disco, puede precisamente hablar de mi deseo de no creer más en el amor, de creer en él, de burlarme de él, pero de darme cuenta y reiterar que si lo he tenido.



    - Gonzales . Ivory Tower Aquí está de nuevo el canadiense que puso a temblar el underground berlinés Aquí está el pianista que bate un record de interpretación al tocar más de 24 horas en París. Aquí está el canadiense que deglute y escupe lindos términos como fuck, mientras nos interpreta el piano de manera endiablada. Todo puede ser jazz, todo no puede serlo, todo debe serlo, pero un sello de garantía de que esto será excelente, será si tiene las manos de Gonzales. Ivory Tower tiene así hip hop, sensación de canción para el atardecer y ese desespero por Europa. Al fin de cuentas, Estados Unidos no tiene por qué divertirse con esto. Es demasiado glamour el que se ha venido al piso



    - To Rococo Rot – Speculation Una obra así nos ofrece ese renovado y vigente espíritu romántico que desde Alemania hemos vivido con artistas como Pole, Mouse On Mars, Oval, y por qué no, la obra y el legado de Chain Reaction Los años han pasado y no han sido en vano. El espíritu se mantiene, pero esta vez hay una apuesta más real sobre lo orgánico. Ya sabemos y hemos corroborado que son maestros al crear texturas, ambientes y al usar recursos electrónicos Y es ahora cuando ellos mismos nos dicen en Speculation que se trata de gente que si toca de verdad. Gente que así como programa, así interpreta. y que deja fluir en el ambiente su sentir de vida.



    - Donna Regina – The Decline of Female Happiness . La depresión llegó para quedarse. La depresión llegó y es tan democrática con usar un blue jean. Ricos, pobres, clase media, todos han tenido su visita. A la par con el spam que llega a nuestros correos con la estafa nigeriana, títulos de maestría o doctorados, viagra genérico, grupos o djs que quieren que votemos por ellos para algún premio que a lo mejor ni se merecen, la depresión también está en este rubro. Y así como la Organización Mundial de la Salud anda preocupada por los estragos que ella puede generar en la productividad mundial y los estragos que ella genera en personas, familias y ciudades, hay quienes saben aprovecharla. Regina Hansen es esta mujer que está susurrando al oído, que toma la vocería en esta trabajo que Karaoke Kalk bien se ha dado el gusto de publicar, tras tres años de ausencia Una de las cualidades o por qué no virtudes de este disco es su carácter netamente europeo, ese “aire único de Colonia” que sin duda, ninguna banda norteamericana puede tener. Es uno de eso discos que difícilmente será tenido en cuenta en pomposas listas o resúmenes. Pero de todos modos, el aire que en esta obra Regina nos ofrece, está presente esa reflexión de la ausencia de la felicidad, los valores y la esperanza



    - Papaya Republik – Papaya Republik Este proyecto capotea muy bien ese sentido de tomar lo tropical y lo urbano, para alejarse del clisé de lo bailable para todos. Lo que hace es reafirmar la virtud de este país que algunos llaman del Sagrado Corazón. Y es que si, bajo esas campañas que buscan incentivarnos la autoestima tipo “Colombia es Pasión” y decirnos que somos un país con tantas virtudes, realmente se opacan situaciones que nos aproximan a nuestra raíz: La de poder salir victoriosos y con la cara llena de heridas con las cuales nos consolamos o salimos adelante Si Malalma me puso mal en el 2008 con su gran disco, Papaya me puso peor en el 2010 por darme aquí ese combustible en el cual la cumbia, la ironía, el porro y el desparpajo vienen de la mano del caos pasado, presente y futuro de mi Bogotá. No tendría sentido pensar, imaginar o gozar algo así en una ciudad con problemas resueltos como los de Bogotá Por eso es que entre inundaciones, estrés post conflictual, eternas obras de reparcheo, desidia e invabilidad gubernamental, son nuestros artistas los encargados de traernos la risa. Y es imposible para mi no lograrlo cuando Bathory Pardo canta Breve la vuelta, Duty Free y se proyecta con la Fayaguaya



    - Radiónica Vol 3 La fortuna de estar aquí, vinculado de alguna manera con un proyecto de Radio Pública es saber que este tipo de recopilación está en las manos y en los oídos de quien más lo merece: la gente. Es cierto que pocas bandas publicaron discos en el 2010, de modo tal que reunir y reconocer que aún hay mentes creativas que tienen buenas canciones para un país cuyo sino tragicómico está hecho con esfuerzo y dedicación, bien vale la pena que sea presentado al mundo o al menos ante el país que necesita artistas e himnos



    - Calle 13 - Entren los que quieran Ya los tiempos en los cuales el continente tenía un cronista de emociones, situaciones y rebeldía llamado Rubén Darío, han pasado. Ya entonces los versos del nicaragüense y su mirada sobre este lugar del mundo no sirven O si sirven, ya son de referencia Ahora el continente ha caído ante Residente y Vistante que así como unos aman, otros odian. Que si hay violencia, mensajes machistas, mal español en sus letras? Pero qué impolta eso, Puelto Lico noj ejtá dando leccionez con estos chicos. ¿Qué tu quieres? Quieres que te sigan engolosinando c on artistas prefabricados, cuando tus vecinos, tu ciudad, tu país está en la mala? Chico, fíjate que en Entren los que quieran tenemos las canciones que otros esperarían, pero que Calle 13 ya supo hacer. Así que latinoamericanos, hijos de la diáspora de myspace, facebook, twitter y más redes sociales, presten atención que lo de Calle 13, es serio, es divertido, enoja y está listo para ser consumido y descargado. René Pérez no será presidente, pero un par de cosas si dice



    - Herbert – One One


    Mathhew Herbert está empecinado en su idea de presentarnos discos que tienen una onda reflexiva, y en los que su crítica a la sociedad y las situaciones actuales no se vuelve densa, pero si a veces repetitiva. Ya lo hizo alrededor del sistema global de alimentación en Plat du Jour y se supone que lanzará uno alrededor de la cría y sacrificio de cerdos en Inglaterra. En este parada sonora de 2010, busca a las ciudades como motivo de introspección. Y es que la virtud de quien viaja y anota, es poder luego crear para confundir, para divertir. Herbert tiene así referencias a ciudades tan disímiles como Dublín, Valencia, Leipzig, Berlín, Milán, Porto o Singapur, pero que sin duda conservan la igualdad de ser habitadas por seres, emociones, perversiones y personas que las llevan puestas.



    - Gepe – Audiovisión


    Daniel Riveros hereda y moldea a su gusto, la tradición de la canción chilena. Su tercer disco es una conmovida forma de entregar un repertorio nuevo, manteniendo su clásico estilo melodramático e íntimo. Y claro, sabe que va por algo grande, porque tres no son suficientes muestras de su capacida. Ya Chile, Argentina y México saben quién es él, pero falta Colombia también.



    - Ariel Pink Haunted´s Grafitti – Before Toda
    y Es un gusto saber que un sello como 4AD continúa en ese deseo de presentar un contenido sonoro o mejor, una situación estética que impacte y que además deleite. En el caso de Ariel Pink, llegamos a una banda que ha decidido tomar el low fi como recurso de expresión y creación, pero muy distinto al que conocimos con Beat Happening. Este es un nuevo amor; porque si bien hay registros de canciones y canciones grabadas en casetes desde 1996, la virtud de lo que aquí se presenta, en canciones como Beverly Hills, Butthouse Blondies y Round and Round, es algo que muestra la genialidad de la banda. No se puede saber cuándo se grabó. Pudo haber sido ayer, pudo haber sido hoy, o podría ser mañana Lo que importa es el impacto y este disco realmente está hecho de esa capacidad de referirnos a la música como algo atemporal. Afortunadamente logramos tener la capacidad de reconocer sonidos de un órgano y hasta una aproximación a la psicodelia; pero en definitiva, este un disco que corrobora como tanto la música como el sello referido se salen de la suya tres décadas después.



    - Radio Nacional Vol 1
    Siendo Colombia cinco o más países en uno, es bueno notar que estamos unidos por la diferencia. Dos costas, llanos, zona cafetera, zona andina y un caleidoscopo musical que otros lugares envidiarían, está aquí en los temas de artistas como Totó la Momposina, Poncho Zuleta, Alerta Kamarada, La 33 Puerto Candelaria Velandia y La Tigra y El Cholo Valderrama. Divertida diversión de diferentes sonoridades nacionales



    - UNKLE – Where did the night fall Un quinto disco de este proyecto, es recibido con beneplácito. Uno pensaría también cómo así al igual que Chemical Brothers y Massive Attack, UNKLE ha sabido valerse de sus invitados, para crear canciones que se ajustan a su deseo de presentar tensión: Así es como empezamos a sentir que los estilos sonoros y el amplio rango de canciones que pasan por la electrónica, el rock y la psicodelia, nos hacen así llegar a un disco que retrata bien esa capacidad creativa que se da, cuando unos colaboran, pero no permanecen.



    - Atom Tm – Music is better than pussy Completando ya casi tres lustros viviendo en Santiago de Chile, el alemán Uwe Schmidt ha inundado el mundo con humor e imaginación en sus múltiples proyectos. Pero habían pasado ya varios años desde que Rather Interesting nos diera una entrega de sus habituales discos grabados en los estudios “Mira Música” de Santiago de Chile Este, está enfocado hacia la burla y la declaración de principios del llamado Minimal. Y lo mejor, de todo, sale bien librado



    - Lucybell – Fénix Años de vida musical en México hicieron que la banda alzara vuelo para encontrar la recompensa en una nueva audiencia. Y si bien las nuevas generaciones tal vez no saben bien de qué va esto, ellos tienen en Fénix un conjunto de c canciones que están cerca, muy cerca de darnos las pistas de cómo el tiempo sienta bien.





    - Clorofila .- Corridos Urbanos
    Han sido muchos los buenos recorridos que Nortec ha podido hacer a través del mundo, haciendo esa buena mezcla de electrónica con música norteña. De los proyectos iniciales, permanecen aún Bostich, Fussible, Hiperboreal y este, que pudo hacer su debut propio en el 2010. Ligado a un componente más electrónico, sigue generando gratas alegrías, porque se sigue sintiendo vigente y necesaria la propuesta del colectivo. Y en cuanto a Clorofila, es bueno sentir que tiene su marca propia



    - Lali Puna – Our Inventions
    Los extrañamos por más de cinco años; esta ausencia de la enigmática Valerie Trebeljahr nos hizo pensar si ellos habían desistido en su idea de darnos canciones electrónicas que algunos míseramente encasillaron como “indietronica” Pero salimos de la duda cuando el patrón de Morr Music, Thomas Morr nos avisó que había nuevo disco y que la suerte estaba echada. Hay de dónde escoger aquí, y más de una década han hecho que la banda consolide lo que otras más prolíficas aún no pueden: el deseo de quedarse en nuestros recuerdos. Para unos, este disco es más de lo mismo, para mi, es la sorpresa de saber que el tiempo estuvo a su favor.



    - Belle and Sebastian – Write about love Stuart Murdoch y su consorte de músicos nos devolvieron la fé en las letras románticas y míseras en un mundo cada vez más atado a lo bello en la imagen. Este disco, sigue siendo el reflejo de una vida cultiva bien en la literatura, el deseo de no estar en las grandes maquinarias masivas de producción, de atender a los sentidos y saber que si se comparten canciones como estas con alguien, a lo mejor, tal vez a lo mejor, algo puede suceder



    - Hello Seahorse . Lejos, no tan lejos
    Este cuarteto mexicano bien escribe su propia historia. Es indudable reconocer que así como van por el pop, van por su estilo propio de sonido etéreo. Su vocalista, LoBlondo, está ya abriendo el espectro que más se requiere para que las nuevas audiencias prefieran su sonido; el de ser simplemente una banda dedicada a lo que hacen con esfuerzo y dedicación: canciones que se enfrentan al paso del tiempo y que ojala más asumieran como realidad y posibilidad. Han sido pocos años de vida sonora, si, pero son de verdad intensos e igualmente vigorosos. Un cuarto disco que nos ofrece una sonoridad donde la electrónica está lista para ser aceptada como estrategia pop y donde la voz es el mejor recurso para que los demás sepan que hay técnica, hay emoción y preciosos resultados.



    - Francois Peglau - The Imminent Failure of Francois Peglau El Perú está sacando sus tesoros de un tiempo para acá. A Los Saicos, Tarkus, Los Shains, Los Yorks, los sucedieron en interés global Silvania, Cielo, Susana Baca, Chabuca Granda y Nicómedes Santa Cruz. Ahora hay que prestarle atención a este personaje que se exilió creativamente en Londres para darnos una de esas sorpresas sonoras que cuando pegan por no estarse buscando, pegan dos veces. Francois ha grabado uno de esos discos de canciones lo-fi, melódicas, con alma folk que nos harían remitirnos inmediatamente a Devendra Banhart o Adanowsky. Pero atención, Francois ha expuesto su alma acá. Su visión de hombre que está listo para hablar de tu a tu con todo aquel que piense que no lo puede lograr. Pues se equivocan, México, España. Argentina y su natal Perú lo están mirando con atención. Y el que busque por youtube una canción como So Sad y no sienta felicidad vaya buscando una buena ayuda psicológica





    - V for Volume – Providence Acabada la banda Raíz, totalmente de su raíz, el reto era salir adelante con algo si no tan nuevo, al menos divertido y asimilable por el mercado local. La apuesta entonces por una voz femenina, llamada María José Camargo, valió la pena. Las canciones de Providence suenan lo suficientemente buenas para pensar por un lado que la banda no es de aquí y por otro, que no es algo que se esté haciendo aquí. Con esta tarjeta de presentación bien se ha de luchar, bien se ha de salir bien librado de la movida local, para que al menos en otros lados también lo disfruten



    - Estados Alterados – Romances Científicos
    La expectativa de saber a qué sonaría Estados Alterados en el 2010, luego de quince años de ausencia se supo con esta producción. Ahora la banda se asume como empresa, como realidad cultural que ha de competir y que ha de presentar como cualquier otra, entretenimiento. Y aquí se dieron el gusto de retomar la realidad



    - Tradimod Vs Rockers El sello belga Crammed Discsa ha mantenido firme su constante búsqueda de sonidos distintos a los masivos, para ofrecernos otras opciones. Así, llegamos a gente como Héctor Zazou o Sonoko en los ochenta; para luego ir llegando al fenómeno de los beats brasileros y luego el sonido balcánico en la década pasada. Y también es con ellos que pudimos llegar a esas grabaciones del Congo bajo el nombre de Konono No 1. Ahora bien, la crudeza de ellas, su manera de llegar a la mundo occidental ha sorprendido a muchos artistas y personas que sienten que hay de dónde escoger. Pero el fenómeno de la curiosidad persiste y es de este modo que productores y artistas tan distintos como Moritz von Ostwald, Juana Molina, Micachu., Shackleton, Animal Collective, toman estas obras no para reintrerpretarlas, sino para acomodarlas a una perspectiva propia. No es un disco tributo, es un disco de amplificación, de divulgación hacia otros ambientes que bien le sientan a la obra original y al artista o productor que la toma.



    - Local Natives: Gorilla Manor
    Encontrar que todavía hay quienes ofrecen canciones que suenan como declaraciones de amor y por qué no, un grito ahogado de esperanza hace que este sea para mi un disco que me hubiera gustado presentárselo a mi padre. Siento que es un disco que recurre a la realidad de un sentimiento capaz de albergar y por qué no, envolver en calma y tensión a la vez. Esta banda si sabe de esos sentires y de esas penas que en estos tiempos la publicidad se empeña en decir que no necesitamos, porque todo es felicidad





    - The National – High Violet
    No suelo usar los llamados “hashtags” de twitter, prefiero crearlos, pero este es un disco cuyo tweet sería: #yoconfieso que The National exalta al crooner que cualquiera puede ser. Las lágrimas y las sonrisas no serán en vano, con estas canciones. #musicmonday En estos días, Terrible Love y Little Faith son perfectas para sentir que los estragos del amor que pocos pueden tener.



    - The Radio Dept – Clinging to a Scheme


    Se habla de cómo Suecia es el modelo a tener en cuenta cuando en materia de producción y realidad musical se trata. Y es que si este país es capaz de darnos a Abba y a cosas extremas y pesadas en el mundo del metal; de seguro en medio hay tal cantidad de belleza que uno no sabe entonces si se queda con las mujeres o con los discos. Afortunadamente, el sueco es un idioma que muchos estamos dispuestos a aprender. Hay que hacer sacrificios para poder salir adelante con el deseo de tener bandas como esta. Una que no pierde el tiempo fijándose en lo que dicen que si toma el camino o el legado de Viny Reilly y su Durutti Column, Saint Etienne, Cocteau Twins, My Bloody Valentine, The Jesus and Mary Chain o Lush con el asunto de las atmósferas y los usos de efectos, porque ella tiene vida y belleza propia. Es el momento de encontrar su espacio y su tiempo con este disco; el mismo que es un estimulante destello de luz, fuego viento y lluvia que distinguimos en canciones como: Domestic Scene, This Time Around o A token of gratitude. Estos suecos no tienen por qué pedir permiso para que lo que hacen, sea validado con cosas ya creadas o conocidas. Están ahí para no ser comparados, sino escuchados.



    - Deerhunter – Halcyon Digest Las drogas que en el mundo sobran o faltan, bien están rondando el mundo de la música. Porque en sano juicio, se han hecho peores y hay drogadictos hasta bonitos y elegantes. Y la creatividad exacerbada de Noah Wilcox me ofreció con este disco, un deseo incalculable de tener a quien decirle: Hoy apagamos todas las luces y nos rodeamos de cervezas micheladas. Con este disco armamos nuestro “arrunchis” y volvemos en dos días. (Ya está por suceder)

    
  • La Manigua – La Manigua

    1 Oct 2008, 18:44




    La Manigua, el espíritu de la selva que te vuelve loco.
    La Manigua se traga a los hombres que no tienen sabor
    los pone a bailar, los pone a gozar, los pone a disfrutar.
    ¡Póngale feeling! ¡póngale sabor!
    ¡Póngale funk, que yo le pongo el son!
    ¡Pero que póngale el son que yo le pongo el funk!
    El funk, el son, el son y el funk...


    Comenzaron su vida musical en la ciudad de Bucaramanga, para luego caer en las garras y tentáculos de Bogotá. Aquí están dispuestos a entregar por su obra, la vida misma o lo que se entienda por eso. La alegría musical que proviene de La Manigua está dada por ser una agrupación que viene de otro lugar, a ofrecernos más alegría de la que podemos soportar localmente, pero la cual requerimos para entender esa evolución de las músicas colombianas a partir de la experiencia en otras regiones.
    Este disco, publicado en España por el sello Nubenegra en el año 2006, planteó la existencia de música colombiana correspondiente a nuevas inquietudes, que aún necesitan madurar, mostrarse más en vivo y no caer en ideas ya escuchadas. Aún así, si nos atenemos a la definición de una manigua, como esa abundancia y desorden, esta es una escatiman que no recorta los esfuerzos de mostrar el coexistir de la cumbia, el son palenque, la champeta, el bullerengue, la chalupa, el bambuco, el songo, el berroche, el pitá pitá, el sambapalo, el chandé, el afrobeat, la rumba con instrumentaciones eléctricas y tradicionales.
    Lo interesante es que hay un carácter innegable en este sonido y es el de hacer que la electrificación no opaque lo raizal. De lo contrario, para qué tener en exclusiva lo uno o lo otro, porque combinados, el tambor, la voz y lo eléctrico, sirven para tener la idea de este grupo.
    www.nubenegra.com
    La Manigua
    LaManigua
    Nubenegra
    2006
    1.Intro
    2. La Manigua
    3. La Negra
    4. Rumbatacubatá
    5. Juana
    6. African Beat
    7. Chambuco
    8. La Maleta
    9. Trabajando todo el día
    10. La vida
    11. Vete pa´l carajo
    12. Pa´ty
    13. Son funktuno
    14. African Beat
  • Pocaley – Hoy acá, mañana bien lejos

    1 Oct 2008, 1:01



    Súbitamente, Bogotá, sus barrios, su gente, su escaso e incipiente mercado musical; el mismo que no había terminado de digerir el punk a ultranza, vio a fines de los noventa grupos que comenzaron a decir que lo suyo era hacer un punk más bonito, un punk con pop, un punk melódico o que en últimas, lo suyo era neopunk.
    La vieja guardia, el punk combativo, no lo ha visto con buenos ojos, porque es un sonido que no incita más que a pensar que es tan postizo como una cresta o un mohawak hecho en los barrios burgueses. O es el lugar donde la expresión de marcas como Vans, Independent Trucks, Converse, Gap y más encontraron campo fértil para buscar quien los consumiera, buscando una etiqueta que no fuera la de ser más de lo mismo. De ese ramillete de bandas neo, una de las primeras en lanzar su placa discográfica, fue esta. Pocaley, que estuvo formada por Camilo Rengifo en la guitarra, Gustavo Echeverry en el bajo, Camilo Maldonado en voz y guitarra y Fernando Ortiz en la batería.

    El neopunk, o el neo, como se le llamó de manera familiar, tuvo un gran eco entre muchos jóvenes que tocaban rápido, cantaban acerca de las desigualdades a su manera, defendían sus valores, despotricaban en contra de la sociedad y el mercadeo de la escena. Este fue el sonido que se comenzó a tener en bandas que habían crecido oyendo a otras como NoFx, Green Day, The Offspring, Bad Religion y más. Salieron de algunos barrios de clase media alta del norte de la ciudad, que felices se sentían con bandas que hacían conciertos en garajes o en pequeños escenarios y que suspiraban por sacar un disco.
    Felices estuvieron por algunos años, cuando el neo era novedad, cuando cantar canciones de no más de 210 segundos era lo ideal y dónde cada grabación podía ser la última. Una especie de cofradía de apoyo a esta escena se tuvo en dos sellos independientes llamados Viuda Negra y Debelis, que lanzaron algunos de estos discos. Lo curioso era tener discos que además de ser prensados en Colombia, decían tener también amparo por las leyes discográficas de Argentina. Vaya uno a saber si en las tiendas de la Bond Street o en las de Cabildo y Juramento se tuvieron estos discos. No fueron placas que registraron miles de ventas, simplemente fueron la manera de saber que existieron y que lograron que un puñado de bandas hablaran de su vida y su momento. La de Pocaley son melodías ágiles, pero ya conocidas en bocas y acordes de otros.
    No fue el punk del aguante ni el combativo que reinvindica luchas, fue el punk acomodado que supo convivir en una ciudad que tiene para ofrecer oportunidades al mejor postor. Inclusive si quienes apuestan tienen ventajas frente a los que han vivido ese aguante a punta de calle, álgidas noches de euforia y desenfreno en pogos, requisas de la policía y especulaciones , desinformaciones y estigmatizaciones.


    Pocaley
    Hoy acá, mañana bien lejos
    Debelis Music – Viuda Negra
    2001
    1.Pocaley
    2.Gomelo en aprieto
    3.Una vida perdida
    4.Chica Imperio
    5.Desarrollo
    6.Odio las canciones de amor
    7.Brutal Force
    8.La monogamia es para los pájaros
    9.Mi disfraz
    10.No me aguanto más
    11.Ya todo acabó
    Pocaley Hoy Acá, Mañana Bien Lejos Debelis Records - Viuda Negra Music
  • Mónica Giraldo - Todo da vueltas

    29 Sep 2008, 21:18



    Mónica Giraldo podría fácilmente pasar por una de esas voces que la gente escucha en cualquier momento, sin prestar mayor atención. Podría ser así, porque su música podría ser algo que estaría dispuesto a agradar y ser una pincelada fresca de temas recurrentes y agradables. Se podría decir que canta lindo, es una mujer atractiva y su música es suave. Eso sería la parte más fácil del asunto y con el cual todas y todos quedarían contentos y satisfechos. O simplemente podría decirse que nació en Bogotá y llevó a cabo estudios de arquitectura en la Universidad de los Andes y posteriormente tuvo una beca de cinco años de estudio de música en Berklee (Boston, Estados Unidos).

    Pero menos mal, escuchar su trabajo discográfico da cuerda para encontrar una propuesta que tiene una belleza a partir de una voz fresca y cómo no, suficientemente respaldada por una obra capaz de mostrar cómo las nuevas músicas colombianas no tienen que ser radicales ni marginales. Pueden perfectamente colarse en sonidos contemporáneos, sin ser algo exquisito o erudito. Lo bueno de saber que este tercer disco de Mónica vino en el 2008, fue también verlo como un disco agrandado y capaz de competir internacionalmente con aquellas producciones que muestran voces de un nuevo amanecer sonoro para este milenio.

    Aquellos amaneceres de renovación, basados en búsquedas de la tradición y de alejamiento de fórmulas efectivas de agrado, para buscar público dispuesto a sentir y a participar en una tendencia sonora ya imparable. En este tercer esfuerzo, el respaldo de sus músicos nos muestra una mujer que sabe qué es lo que hay aquí y qué es lo que se tiene para mostrar cuando nos referimos a música y actitud frente a un mercado musical voraz y dado a las soluciones rápidas.

    http://www.myspace.com/monicagiraldo

    Mónica Giraldo
    Todo da vueltas
    Codiscos
    2008
    1.A paso lento
    2.Por verte llegar
    3.Amor desprevenido
    4.La tuya y la mía
    5.La vida puede ser simple
    6.Todo me lleva a ti
    7.Rueda que rueda
    8.Por todo y lo demás
    9.Todo vuelve a empezar
    10.Días, tardes, noches
    11.Contigo me basta

    El concierto para ver:

    Divinas divas de ahora
    Mónica Giraldo (Colombia)
    Bebel Gilberto (Brasil)
    Feist (Canadá)
    Teatro Colón
    Diciembre 12 de 2008
    8:00 P.M.
    Boletas: $20000 - $180000
    Venta de boletas: Tiendas Forum
    Mónica GiraldoTodo Da VueltasCodiscosBogotá, Colombia, Nueva Música Colombia
  • Guafa Trío – Herencia

    28 Sep 2008, 23:23



    En estos tiempos en los que se habla de globalización, mundialización y otros efectos propios de las integraciones de mercados y dispersión de ideas, el poder retomar la particularidad sonora de algún lugar, es también el poder proyectarla al mundo. Sucede esto porque el desencanto de la llamada “ world music” viene dada precisamente por no saber si es algo más dado a ser una denominación más para poder clasificar las cosas en una tienda; cuando en realidad hay situaciones sonoras que tienen la vitalidad dada más allá del mercadeo.

    Y en materia de raíces sonoras colombianas, que se expanden, el caso de Guafa Trío es la respuesta frentera a cómo se puede evolucionar, manteniendo la esencia que se conoce. Este proyecto musical de música colombiana, lo vinimos a conocer en 1998. Nos dimos cuenta en primera instancia, que ya se habían desprendido de una limitante básica, que era la del formato. Guafa Trío simplificó el asunto, quedándose en una poderosa expresión de tres instrumentistas con antecedentes interesantes. Usando instrumentos como el contrabajo, el cuatro llanero y la flauta, los escuchamos ejecutar pasillos, bambucos, joropos, música de los andes y otros lugares de nuestra geografía. Pero su repertorio musical se amplió, para ser algo más que interpretaciones de música colombiana, para incluir también aires sonoros brasileños.

    Es un gusto saber que la ciudad tiene quien responda por la necesidad de proyectarla con estas sonoridades, más aún sabiendo cómo el Guafa Trío cuenta con más de 800 presentaciones de estos aires no sólo en Colombia, sino fuera de ella. Y es importante reconocer como por fuera forman parte de selectos catálogos sonoros. Aquí, precisamente tenemos una grabación publicada por el sello Harmonia Mundi, en el 2006 donde escuchamos aires típicos, pero ya hechos música para todos, no pensando satisfacer nichos. Simplemente estando de igual a igual frente a aquello que se considera sacro.

    En aras de darles un lugar en esta historia, hay que decir que es uno de las gemas propias de la ciudad, que siempre da gusto escuchar y motivo de orgullo para la música en la ciudad es la obra que Ignacio Ramos (flauta traversa), Armando González (cuatro llanero) y Julián Gómez (contrabajo) han desarrollado.

    Guafa Trío
    Herencia
    Harmonia Mundi
    2006

    http://www.myspace.com/guafatrio



    1.Abrazos y besos
    2.Bandolita
    3.Noches del Tolima
    4.Pajarillo
    5.Huracán
    6.Fantasía En 6 -8
    7.Entreverao
    8.Como pa´desenguayabar
    9.El violento
    10.Nueva Colombia
    11.El gavilán
    12.Anita la bogotana
    13.Las Doce
    14.Zumba pa` las tres

    Guafa TríoHerenciaHarmonia MundiBogotá
  • Banda Nueva - La Gran Feria

    27 Sep 2008, 22:31




    Los comienzos de los setenta fueron otro digno momento de aciertos y errores para la música en Bogotá. Los ánimos se renovaron, pero también se dispersaron. Algunos mantuvieron el deseo de seguir haciendo música, pero ya lo hicieron por fuera. Las condiciones no cambiaron de la noche a la mañana. Algunos partieron a otros países a estudiar y formaron parte de otros proyectos musicales. Pero los que se quedaron aquí se acomodaron a la supervivencia, entendida ella en formar parte de un mercado pequeño, un circuito casi inexistente y con pocos escenarios para hacer presentaciones en condiciones aceptables.

    Los que siguieron, también trajeron su idea de hacer música como expresión de sus inquietudes, pero buscando además otras sonoridades. Ya se había agotado el rock básico. La balada ya tenía nuevos valores y caras más frescas. El hippismo había mutado o sus ideales se habían dispersado. Entonces la música se hacía con el ánimo y las situaciones que se tenían. Las canciones bajaron de la nube de psicodelia, para respirar la contaminación de la urbe. Bogotá, concentraba ahora una juventud inquieta por los nuevos sonidos que venían no solo de Londres o Nueva York, sino que también indagaba por la idea del espacio habitado en América Latina.

    Las dictaduras y los mártires de las mismas, hicieron pensar a muchos acerca del compromiso que se podía tener en una obra, que por más que divirtiera, estaba inmersa en alguna situación política. Así, por ejemplo, la canción chilena sufrió la muerte de Víctor Jara y en Argentina, varios cantantes tuvieron que salir en los años de la dictadura o de lo contrario se convertían en objetivo militar. En Colombia, aún existía el compromiso de repartición política del llamado Frente Nacional por parte de los partidos liberal y conservador, que algunos ya veían como un anquilosado y recurrente juego de repartición del poder. Bogotá comenzaba a dinamizar su vida urbana, ampliando sus frentes de expansión metropolitana en barrios al norte, al sur y con la construcción de unidades multifamiliares como la ciudadela Colsubsidio. Año tras año, se recibía población que llegaba de las zonas rurales buscando precisamente, un lugar en el cual vivir y un lugar dónde poder trabajar.

    Así que cada persona que llega carga su historia y cada historia entra a formar parte de la gran historia de la ciudad. La capital tenía ahora otras ideas sobre las cosas e igualmente, gente que la tenía como espacio de exploración. Ya éramos reuniones de masas personales y almas dispersas que llevan a cabo rutinas tan básicas como necesarias. Comer, estudiar, trabajar, soñar, crear…eso de tratar de ser algo distinto es también parte de un proceso rutinario.

    En medio de todo este ambiente, un grupo de jóvenes opta por tener una banda que renueve las opciones que frente a otros grupos se tenían, y donde se pudiera cantar acerca de lo que se tenía, de lo que se vivía, pero deseando tener canciones no efímeras, más si duraderas. Buscando cómo ser parte de los que no quieren formar parte, terminando siendo parte de la realidad urbana. Fueron ellos La Banda Nueva. La Banda Nueva exploró cómo Bogotá puede ser el ambiente sonoro y climático para poder pensar que la soledad cobija a tantas personas como células que puede tener un cuerpo. Fueron un respiro, un momento, un instante, una alegría personal que se vuelve canción.
    Rock de los setenta, que llegaba para ofrecer su idea sobre la ciudad y la esperanza, además de tener un elaborado trabajo de composición y producción, nuevamente, en los estudios Ingeson. El mismo lugar que años antes había recogido la obra de Los Speakers, ahora ofrecía sus instalaciones para un aterrizaje sonoro con este disco.

    La Banda Nueva vivió poco, así que toca fiarse de este disco y de unas cuantas grabaciones más. Pero lo que hicieron, lo hicieron dejándolo en un documento sonoro precioso y vigente, que recordar nunca estará de más. Estuvo conformada por Orlando Betancourt, Gustavo Cáceres, Jaime Córdoba y Juan Carrillo, quienes presentaron este esplendoroso disco en esos instantes, en los que América Latina agotaba el hippismo y encontraba en la vida urbana la realidad del choque de no saber que el futuro ya había llegado al asfalto. Son canciones con arreglos tradicionales y novedosos, glorias sonoras que hablan de temas como el montar en bus en Bogotá (El Blues del Bus), el infrenable tren de vida que es trabajar para sobrevivir (Al que madruga le da sueño) y algo tan personal pero tan oculto como lo es la melancolía y la depresión (Quiero contarte).

    Si se ha de decir que en los setenta, Bogotá tuvo un disco capaz de sintonizarse con algo tan interesante como lo fue la experimentación sonora y la exploración musical con ritmos locales que en otros artistas se tuvo con el rock progresivo y la música rupestre, fue este. La Gran Feria es un disco que nos muestra a Bogotá hecha colores y destellos. Es Bogotá alegremente musicalizada, con clave latina y sello internacional, abriéndose campo en una década que ya vivía bajo otros ideales. Sin lugar a dudas, o mejor apartándose de ellas, es pensar que esta producción es un resultado de aquellos que sintieron la ciudad como propia y ajena, con las promesas de mundos que ya no eran mejores, sino realmente eran esperanzas cobijadas bajo un mismo cielo de incertidumbre.

    Banda Nueva
    La Gran Feria
    Bambuco
    1973

    1.Emiliano Pinilla
    2.Al que madruga le da sueño
    3.Quiero contarte
    4.Extinción
    5.El blues del bus
    6.La gran feria
    7.Rumba 1
    8.Rumba 2
    9.Mundo de imágenes
    10.Don J


    El concierto para ver

    Progresión sonora setentera
    Banda Nueva (Colombia)
    Los Jaivas (Chile)
    King Crimson (Inglaterra)
    Viernes 26 de abril de 1974
    Coliseo Cubierto El Campín
    8:00 P.M.
    Boletas $30 - $ 350
    Venta de boletas: Tiendas Bambuco
    Banda nuevaLa Gran FeriaDiscos BambucoColombia, Bogotá, Rock colombiano
  • Morgue – Philokalia

    26 Sep 2008, 21:37




    Cuando trabajé en Mucha Música (espacio musical de un canal de televisión de la ciudad de cuyo nombre no me acuerdo) tuve la oportunidad de conocer a José Ever Tovar. Tovar es un personaje a quien tuve el gusto de entrevistar cuando hicimos un programa dedicado a las tiendas de la calle 19. Ubicadas en el centro de la ciudad, ellas fueron punto de reunión de personajes y mentalidades afectas a la marginalidad y a la diferencia. Esas tiendas vinieron a tener el espíritu que sitios como El Chopo en el DF, La Bond Street en Buenos Aires o Galería Du Rock en Sao Paolo. Y en esas calles se reunieron de tiempo en tiempo, personajes que comieron y escupieron punk, en vinilos, casetes o compactos cuyas huellas aún resuenan.

    Tovar me contó historias de conciertos en esa época donde el pogo era más que un baile de jóvenes dados a saltar y a moverse frenéticamente. Era lo más cercano a un desfogue y a un reto por la supervivencia, debido a los contusos y a los que salían sangrando de aquellas citas. Pero no importaba, aquí también se sabe de tiempo atrás que la sangre es escandalosa; así es que con un par de gasas y desinfectante, todo volvía a ser normal, aunque con un remiendo en vida. El punk en los ochenta tuvo frentes y focos de resistencia, en los cuales José Ever militó. Su experiencia de vida y música se resume en más de cien conciertos, un par de grabaciones y más de veinte años de recorrido con su banda Morgue en escenarios como teatros, plazas, parques , colegios o donde se pudiera y como se pudiera tocar en Bogotá, Cali, Medellín, Manizales o Pereira. Según su página de myspace ( www.myspace.com/morguebogota), No es mucho, pero es todo.

    Morgue ha tenido vida en grabaciones que se llevaron a cabo en años como 1993, 1995 y 1999 que luego fueron recopiladas en este disco compacto. Lo lanzaron en el 2002, justo con el ánimo de tenerlas todas en un mismo lugar. Esto es punk capitalino que no hace concesiones. No tiene porque sonar lindo, ni mucho menos ser lindo. No tiene un espíritu romántico, pero aún así es el dulce registro de ese olor a Diesel y Durazno del cual Chaparro Madiedo hacía referencia en su novela Opio en las nubes. Esa inmundicia a la cual nos acostumbramos y sobre la cual sabemos que tendremos que reflexionar y narrar una y otra vez.

    Morgue es punk que busca alertar y presentar alternativas filosóficas basadas en la evolución humana, donde la anarquía hace de las suyas, superando la idea del gobierno opresor y la autoridad represora. El punk, crestero o no crestero, sabe que en Morgue tiene un cadáver sonoro que entre el asfalto y el hastío trae más gozo que muchos de los punks plásticos que rondan diciendo que avivan la ciudad. Este no es el punk que critica y despotrica , con el mero deseo de derruir. Esta consciente de la posibilidad evolutiva dada en el cambio de las personas por su actitud y en su pensamiento.

    Morgue trae el estimulante punk que no admite derrotas. Solo busca agitar y hacer que los oídos de su público no se adormilen. Lo digo, porque aún recuerdo aquel concierto de marzo de 1996 en el extinto bar Orgasmatron que se ubicaba en la Avenida Caracas con la calle 33. Morgue se presentaba junto a otras bandas. Llegaron los punks que aparecen de vez en cuando en la ciudad, los hippies que vendían artesanías en el parque de Lourdes, se vieron también algunos sobrevivientes de la 19 y otros especímenes urbanos. Todos en un pogo confluyeron para sublimar la vida. Morgue tocó algunas de las canciones que aquí recogió, haciendo que el público pidiera más, por el deseo de poguear y por ver cómo a la hora de decir algo que no se ajuste a la felicidad y a los modelos impostados, habrá suficiente de dónde basarse en esta ciudad. No se trata de buscar verdades, ni de juzgar realidades, pero sí de buscar opciones marginales y comprometidas.

    Morgue
    Philokalia
    Independiente
    2002

    1.Los Mutantes
    2.Philokalia
    3.Qué pena
    4.Los judíos
    5.Hartos
    6.El blues del punk
    7.La ciudad
    8.Despierta
    9.No nos callarán
    10.Desechables
    11.El ojo izquierdo
    12.0:30
    13.La chiquilla
    14.La buseta
    15.Nadie
    16.Conciertos de pito
    17.No sabes que no sabes
    18.Para todos
    19.Drogadictos
    20.Zoo$iedad Anarkista
    21.Déjenme
    22.Sammi

    El concierto para ver
    La jornada del caos: Aleccionante punk para oídos inquietos
    Morgue (Colombia)
    The Exploited (Escocia)
    GBH (Inglaterra)
    Sótanos de la Avenida Jiménez con Carrera Séptima
    7 PM
    17 de octubre de 1998
    $ 10000 + Un alimento no perecedero
  • Zoma – Líquido

    25 Sep 2008, 22:56



    La estela sonora del shoegazing tuvo algunas pequeñas muestras tardías en Bogotá. Ese sonido o mejor no-sonido, donde unas capas de guitarra destilan efectos y derraman melodías que luego se vuelven texturas tinturadas de ecos, delays, flangers y más opciones de pedales o que confluyen en un torrente de melodías distorsionadas , tuvo un auge en Inglaterra a fines de los ochenta y comienzos de los noventa. En aquellos años fuimos más que felices con los discos de My Bloody Valentine, Lush, Ride, Slowdive, Catherine Wheel, Moose, Sverwedriver que se colaron en algunos lugares de aquella época y que algunos terminaron comprando ligándolos al movimiento alternativo de aquella época.
    Eso quedó en oídos inquietos, porque bandas que rozaran aquellas ideas sonoras o bordearan esa “escena sónica” como le dieron a conocer en Buenos Aires, no hubo en Bogotá sino de manera tímida a fines de los noventa. Fueron situaciones un tanto aisladas, que si bien dejaron alguna huella, rastrearlas como algo que formó parte un coletazo no vale la pena. Fueron pocas las bandas que decidieron aventurarse a usar los efectos y las melodías como meros adornos y no como buenos fines musicales.
    Y de ese ínfimo legado, hay que hablar de Zoma, como una banda que se movió por los lados y los bordes de esa experiencia sonora, dejando como documento este disco, publicado en 1998. Líquido, son nueve canciones que se diluyen o difuminan en la voz de Sol Suárez, quien estuvo acompañada por Sandro Carrero en guitarra, Angel Caballero en el bajo y Boris Lizarralde en la batería. La combinación de una chica y tres chicos no fue novedad, pero a lo mejor si fue una necesaria respuesta a un medio musical como el capitalino, muchísimo más lleno de hormonas masculinas que de femeninas. Zoma tuvo una vida sonora ligada a un disco que salió cuando ya habían tenido una presentación en Rock al Parque, donde tuvieron quien los aclamara, pero una rotación no efectiva en radio. Sólo algunos espacios específicos les dieron la oportunidad, pero al fin y al cabo eso ha venido pasando con tanta música que se ha hecho en Bogotá, que ya la gente se acostumbra.
    Sol Ocarina tendría con este disco una oportunidad para mostrar que lo suyo si iba a ser el cantar en un medio que le ha dado sus espaldarazos cada cierto tiempo, y que de vez en cuando, al retomar este disco, aún se puede preguntar qué hubiera sido de ellos diez años después.

    Zoma
    Líquido
    Independiente
    1998

    1.Eclipse
    2.R.I.P.
    3.El Espacio
    4.Supercívico
    5.Un ser invisible
    6.Esencia de masoquismo
    7.Bizarro
    8.Luna llena
    9.Flashback U (en vivo)
    El concierto para ver
    Música mental
    Zoma (Colombia)
    Laika (Inglaterra)
    Auditorio La Calleja
    18 de septiembre de 1998
    9:00 P.M.
    $ 15000



    ZomaLíquido
  • Don Tetto - Ha vuelto a suceder

    24 Sep 2008, 17:40



    Don Tetto es una banda de 4 personajes que están viviendo lo que la vida les ha venido dando. Son jóvenes y tienen todo el derecho de vivir su música de acuerdo con su momento. Los nominan a premios, tienen gente que los respalda y los quiere, además de detractores. Son una banda que va de la mano de lo que está sucediendo en el mundo: Tienen un disco que sorprende, tienen videos, miles de visitas en myspace, espacios en comunidades de internet y un futuro tan promisorio como sombrío.
    Claro, porque con la música no se sabe qué ha de pasar, solo lo que ha se ha de escuchar. Es que todo cambia para quedarse igual y los errores que a veces se cometen se repiten. No se está apuntando a nuevos errores. Todos los artistas tienen su momento, el momento de ser la sensación temporal y de creer que se está haciendo algo nuevo, distinto y diferente. Eso es simplemente natural y Don Tetto está viviendo el buen momento que le tocó para que tenga eso.
    Sumando el esfuerzo de cuatro jóvenes que tenían inquietudes alrededor del neo punk y uno que otro artista de tres acordes, nacen en el 2003, justo cuando hierve el ánimo de aquellos que reclaman su momento en el mundo. Llegan como el resultado de una convocatoria de un concurso llamado CPS (Colegios por Bogotá), donde su demo fue escogido junto a otros once de unos 300 distintos. Ahí estalló el sonido de estos jóvenes. Vino luego el apadrinamiento por parte de una emisora local, una presentación en Rock al Parque y ya el infierno estaba listo. Canciones como Pienso, Yo estaré bien y Soledad los dieron a conocer , al igual que Ha vuelto a suceder y este disco, los han hecho ser escuchados en Bogotá, Houston, Dallas, Nueva York, el DF y unas cuantas más.
    Es bueno por ellos, porque es el reflejo de ese ponk (pop +punk) que por más de diez años ha estado en la ciudad con bandas y grabaciones que si bien no lograron a vender miles, si fueron el bálsamo de cientos. Son las canciones de aquellos que buscan explorar sus sentimientos, donde el amor convive con la alegría juvenil Don Tetto recoge las semillas de otros, mientras siembra y cultiva su propia parcela de fama, que va alimentando con el deseo de continuar siendo una moda que se alargue, aunque esperemos que salgan airosos de eso.
    http://www.myspace.com/dontetto

    Don Tetto
    Lo que no sabías
    Cabeza de Ratón
    2007 (reeditado 2008)

    1.Auto rojo
    2.Soledad
    3.Ha vuelto a suceder
    4.Fallido intento
    5.Perdido en un lugar
    6.No estaré bien
    7.Adicto al dolor (a lágrimas)
    8.Quisiera
    9.Adiós
    10.Dime
    11.No es suficiente
    12.Historia
    13.Pienso
    14.No estaba acostumbrado
    15.Ha vuelto a suceder (versión fogata)
    16.El toke
    17.Ha vuelto a suceder (versión unplugged)

    El concierto para ver:

    Pléyade ponk
    Don Tetto (Colombia)
    Allison (México)
    Boom Boom Kid (Argentina, Invitado Especial)
    Teatron
    Bogotá, 14 de febrero de 2009
    3:00 P.M.
    $40000
    $20000
    Se permite la entrada de menores de edad

    Don TettoLo Que No SabíasCabeza de Ratón

  • Vértigo - Hoy no sé que fumar

    24 Sep 2008, 4:28




    Al fin de cuentas, nadie es el dueño único de cosas como la melancolía, el desarraigo y la tristeza, ni mucho menos de la ilusión de otros. Solo hay que sentirse o saberse vivo para poder darse cuenta de los cambios emocionales que con la felicidad y la tristeza se tienen son capaces de generar canciones que ayudan o entierran. Eso es al fin de cuentas es la idea de la música que se tiene. Para algunos es vitalidad, para otros evasión y hay quienes juegan con las dos.

    El blues, ya alejado del territorio básico que lo parió, fue llegando al resto del mundo con el mismo deseo de quedarse para narrar vidas y chillar clamores, ser el cómplice para seducir y follar mujeres, para ser el ropaje para vestir a los inconformes y a los inquietos. Y claro, para agitar gargantas que inmersas de alcohol y tabaco han estado anestesiadas y acariciadas. No ha corrido la misma suerte del rocanrol, de tener estrellas en un starsystem de videos, chismes, marketing, pero al menos se le reconoce el tener sus propios héroes y dignos modelos de imitación.

    Y no puede tampoco pensarse que el blues no haya tenido sus amigos aquí, en pleno altiplano, donde no hay plantíos de algodón o tabaco, calor exasperante, fincas y latifundistas, bourbon o whisky de alambique, pero si un clima bipolar (del gris a la euforia y viceversa), cigarrillos Pielroja, oficinistas de 9 a 5 inmersos en edificios de concreto, y aguardiente, ron, cerveza y otros menjurjes. Todo es factible de ser “criollizado” en Bogotá, de adaptarlo a las convenciones y realidades de esta (im)posibilidad de ciudad. Así que también hay que darle cabida al blues que por aquí se ha escuchado.

    Por allá en los noventa, la comarca de Bogotá tuvo varios focos de intoxicación blusera que se vieron en bandas con la ilusión de ser algo que se conociera como BB (Blues Bogotano). En cafetines y bares sus adeptos se reunieron, tuvieron espacios de radio que lo veneraron en la radiodifusora y hasta menciones en pasquines literarios de periódicos venidos a menos. El blues en Bogotá fue llamando más y más personajes que se dejaron reclutar por sus preceptos de gozo y tortura, pensando así que habría un lugar para esconderse de la hecatombe del 2000; que al fin de cuentas no se vivió sino con la confusión propia de una ciudad que no termina de adaptarse a su condiciones.

    Todo ese blues que penetró mentes y cuerpos, como si fuera un reflejo de una maldición de vudú logró hacer que la ciudad tuviera sus propios imaginarios relacionados con ese sonido. Así, si bien no había un delta que recogiera los rastros de tierra y madera (el río Bogotá le basta con su contaminación y los pequeños caños de agua que vienen de las montañas están en los barrios elegantes de la ciudad como Rosales y El Chicó), si hubo un par de banda inquietas que con el blues estuvieron dispuestas a vivir su mestizaje, con rock y música colombiana, jugando al slide, escupiendo notas en armónicas y acompañando el deseo de no morir compungido por el vallenato.

    El mojo, ese encantamiento y hechizo rondó así con esos bluesmen blancos que vivieron y murieron en su ley, deseando vomitar canciones que no fueron tóxicas por naturaleza, pero si contaminadas por al aire que se respiró cuando se compusieron. De esos años y aires, la comarca tuvo bandas como Blue Derek, Isidore Duccase, Casa Roja y estos, los llamados Vértigo.

    Cuenta la historia que de las cenizas de una banda llamada Xolodigital se reunieron en 1991 un par de almas dispuestas a jugarse su destino por la música y por hacer que el blues fuera para ellos algo tan acertado como el lobo que lame sus heridas con su saliva, pero mantiene su dignidad aún si está sangrando. Así es como por esa década se pensó en tener una voz femenina que cumpliera con la ansiedad de una banda que tenía cosas para decir. Pero con el carácter de las féminas no se puede contar siempre. Además de vanidosas y risueñas, las mujeres no son más que el amoroso problema que a veces inspira, pero que en otras constriñe.

    Así que casi terminan la década pensando en tener mujeres que cantaran, cuando un golpe del destino y de estado hizo que la idea de 1995 de que fueran Gustavo Barrera (voz líder, armónica) , Jaime Ospina (bajo y coros) , José Fernando Cortés (guitarra líder y coros) y Mauricio Tovar (batería) los que se quedaran con el sonido, permanecieron por un tiempo. Luego uno de ellos se retiró. Así estuvieron participando con su blues criollizado y enriquecido con vitaminas importadas en el festival Rock al Parque y tocando en tabernas (o mejor dicho bares) que ya fueron borrados del mapa como: Pire, Matatrigres, Ramón Antigua, Jeremías, Umaguma, El Gato Eléctrico, Lizard King, Afrika, La Teja Corrida, Mango Biche, Famas y Cronopios, entre otros.

    Su obra quedó hecha un casete y un disco compacto. Es poco, y a lo mejor es lo único que se necesitaba de ellos. Mucha era la ilusión del blues para no dejarse tentar por ella. Este fue el blues que la ciudad respetó, pero no siempre apreció. Blues que se quería perder con la ilusión de un mejor amanecer en la Bogotá de los noventa, pero que para el siglo veintiuno ya no sonaba tan forajido, marginal, ni tan avezado como se pensaba. Vértigo tuvo la gloria en un disco que se grabó en 24 canales, en una casa acondicionada para la ocasión y con un ingeniero especial. Salió en 1999, justo en el borde de ese nuevo milenio, cuando ya el trío sentía que el cielo que los cubría los iba a abrigar con buenas nubes, frescos aires y dulces recepciones, no quedó más que pensar que el blues sigue siendo (aún en Bogotá) un rechinar y un rechistar que viene y va, que es un amigo que se deja traicionar, pero invitar de vez en cuando a una cerveza, un ron o algo que refresque y avive las penas, las haga más sufribles y cuando se folla oyéndolo, se haga con la plena idea de que así, se deje un mal orgasmo en a quien se folla, no se deja de estar en Bogotá.


    Vértigo
    Hoy no sé que fumar
    Independiente
    1999

    1.Tienes ganas de
    2.Hoy no sé que fumar
    3.Anticonvencional
    4.Soy ligero
    5.El mundo pasa
    6.Por creer en el blues
    7.Miles
    8.Raza
    9.El diablo
    10.Hoy no sé qué fumar (vivo)
    11.Hoochie Coochie Man