Biografía

Ígor Fiódorovich Stravinsky (en ruso И́горь Фёдорович Страви́нский) (Oranienbaum, 17 de junio de 1882 – † Nueva York, 6 de abril de 1971) fue un compositor y director de orquesta ruso, uno de los músicos más importantes y trascendentales del siglo XX.

Su larga existencia —murió cuando iba a cumplir los 89 años— le permitió conocer gran variedad de corrientes musicales. Resultan justificadas sus protestas contra quienes le tildaban como un músico del porvenir: «Es algo absurdo. No vivo en el pasado ni en el futuro. Estoy en el presente». En su presente compuso una gran cantidad de obras clásicas abordando varios estilos como el primitivismo, el neoclasicismo y el serialismo, pero es conocido mundialmente sobre todo por tres obras de uno de sus periodos iniciales —el llamado período ruso—: El pájaro de fuego (L’Oiseau de feu, 1910), Petrushka (1911) y La consagración de la primavera (Le sacre du printemps, 1913). Para muchos, estos ballets clásicos, atrevidos e innovadores, prácticamente reinventaron el género. Stravinsky también escribió para diversos tipos de conjuntos en un amplio espectro de formas clásicas, desde óperas y sinfonías a pequeñas piezas para piano y obras para grupos de jazz.

Stravinsky también alcanzó fama como pianista y compositor, frecuentemente de sus propias composiciones. Fue también un escritor; con la ayuda de Alexis Roland-Manuel, Stravinski compiló un trabajo teórico titulado Poetics of Music (Poética musical), en el cual, dijo una famosa frase: «La música es incapaz de expresar nada por sí misma». Robert Craft tuvo varias entrevistas con el compositor, las cuales fueron publicadas como Conversations with Stravinsky (Conversaciones con Stravinski).

Esencialmente un ruso cosmopolita, Stravinski fue uno de los compositores y artistas más influyentes de la música del siglo XX, tanto en Occidente como en su tierra natal. Fue considerado por la revista Time como una de las personalidades más influyentes del siglo XX.

Stravinski nació el 17 de junio de 1882 en Oranienbaum (hoy Lomonosov), Rusia. Creció al cuidado de su padre y hermana mayor, siendo su primera infancia una mezcla de experiencias que revelaban poco al artista cosmopolita que llegaría a ser. Si bien su padre Fiódor Stravinski era cantante de ópera (bajo) en el Teatro Mariinski, Stravinski inició los estudios de Derecho, que tiempo después cambiaría por la composición. En 1902, a los 20 años de edad, Stravinski se convirtió en alumno de Nikolái Rimski-Kórsakov, probablemente el compositor ruso más importante de su tiempo. Una de sus obras de estudiante, Feu d’artifice (fuegos artificiales en francés), impresionó a Serguei Diaghilev, que encargó a Stravinski varias orquestaciones y luego un ballet completo, El pájaro de fuego.

Stravinski dejó Rusia por primera vez en 1910, para asistir a Paris al estreno de su baller Pajaros de Fuego por los Ballets Rusos. Durante su estancia en dicha ciudad, compuso dos obras más para los Ballets Rusos: Petrushka (1911) y La consagración de la primavera (1913). Los ballets revelan el desarrollo estilístico del compositor: desde El pájaro de fuego, cuyo estilo muestra la poderosa influencia de Rimsky-Korsakov, a Petrushka con su fuerte énfasis bitonal, para llegar finalmente a la salvaje disonancia polifónica de La consagración de la primavera. Como Stravinski mencionó acerca de sus estrenos, su intención era «[mandar] todo al demonio». (Lo logró: El estreno de La consagración de la primavera en 1913 fue probablemente el más famoso «escándalo» en la historia de la música, con luchas a puñetazos entre los miembros del público y la necesidad de vigilancia policial durante el segundo acto).

Stravinski desplegó un deseo inagotable por leer y explorar el arte y la literatura en su vida. Este deseo se manifestó en algunas de sus colaboraciones en París. No sólo fue el compositor principal para Sergei Diaghilev de los Ballets Rusos, sino también colaboró con Pablo Picasso (Pulcinella, 1920), Jean Cocteau (Oedipus Rex, 1927) y George Balanchine (Apollon Musagete, 1928).

Relativamente pequeño de estatura y no convencionalmente atractivo, Stravinski no era fotogénico, como muchas fotos lo demuestran. Todavía era joven cuando, el 23 de enero de 1906, se casó con su prima Katerina Nossenko a quien conocía desde pequeño. Su matrimonio se mantuvo durante 33 años, pero el verdadero amor de su vida, y después, su compañera hasta su muerte, fue su segunda esposa Vera de Bosset (1888-1982). Aunque fue un notorio galanteador (se rumoreó que tuvo encuentros con personalidades influyentes como Coco Chanel), Stravinski también fue un hombre familiar que consagró cantidades considerables de su tiempo y dinero a sus hijos. Uno de sus hijos, Soulima Stravinski, también fue compositor, pero poco conocido, dada la comparación con su padre.

Cuando Stravinski conoció a Vera a inicios de los años 50, ella estaba casada con el pintor y diseñador de escenarios Serge Sudeikin. Como pronto empezaron a tener encuentros amorosos, Vera dejó a su marido al cabo de un tiempo. Desde ese momento y hasta la muerte de Paternina (7995) travinski llevó una vida doble, invirtiendo parte de su tiempo con su primera familia y el resto con Vera. Katerina advirtió la relación y la aceptó como inevitable y permanente. Después de su muerte, Stravinski y Vera se casaron en Nueva York, a donde habían viajado desde Francia para escapar de la Segunda Guerra Mundial en 1940.

El patrocinio nunca estuvo lejos. En los comienzos de la década de 1920 Leopold Stokowski pudo darle un apoyo regular a Stravinski como su «benefactor» anónimo. El compositor también pudo atraer encargos: la mayoría de sus trabajos desde El Pájaro de Fuego en adelante, fueron escritos para ocasiones específicas y se pagaron generosamente.

Stravinski demostrado su aptitud para «jugar» al rol de «hombre del mundo» , adquirió un instinto perspicaz para las cuestiones de negocio lo que le permitió aparecer relajado y cómodo en muchas de las ciudades mayores del mundo. En París, Venecia, Berlín, Londres y Nueva York era recibido con los mayores respetos como un exitoso pianista y director. La mayoría de las personas que lo conocieron a través de conversaciones personales y de sus actuaciones lo recuerda como cortés, atento y preocupado de los demás. Por ejemplo, Otto Klemperer, quien conocía bien a Arnold Schoenberg, dijo que él siempre encontró a Stravinski mucho más cooperativo y fácil de tratar. Al mismo tiempo él tenía un menosprecio por las «clases sociales inferiores»: Robert Craft se avergonzaba por su hábito de golpear un vaso insistentemente con un tenedor y exigir ruidosamente la atención en los restaurantes.

Eventualmente, el futuro músical de Stravinski fue noticia por Serge Diaghilev, el director de los Ballets Rusos en París. Encargo a Stravinski para escribir un ballet para su teatro, por lo que este viaja a París en 1911. Ese ballet terminó siendo el famoso L’Oiseau de Feu (Pájaro de Fuego). Sin embargo, debido a la Primera Guerra Mundial, él se mueve a la neutral Suiza en 1914. Él volvió a París en 1920 para escribir más ballets así como muchos otros trabajos. Posteriormente viaja a Estados Unidos en 1939, donde se nacionalizó ciudadano en 1945. Él continuó viviendo en Estados Unidos hasta su muerte en 1971. Stravinski se había adaptado a la vida en Francia, pero el trasladarse a América, a la edad de 58 años, era una perspectiva muy diferente. Durante un tiempo conservó el deseo de traer a sus amigos y contactos rusos, pero al poco tiempo comprendió que esto no sostendría su vida intelectual y profesional en EE.UU. Cuando planeó escribir una ópera con W. H. Auden, la necesidad de adquirir más familiaridad con el mundo angloparlante coincidió con el encuentro con el director y musicólogo Robert Craft, quien vivió con Stravinski hasta su muerte, actuando como intérprete, cronista, director auxiliar y factótum para una infinidad de tareas musicales y sociales.

El gusto de Stravinski por la literatura fue amplio y refleja su deseo constante de nuevos escubrimientos. Los textos y las fuentes literarias para su trabajo empezaron con un período de interés en el folclore Ruso, que progresaron a los autores clásicos y a la liturgia Latina. A esto le siguió el contemporáneo francés André Gide (en Persephone), llegando finalmente a la literatura inglesa: Auden, Eliot, y versos medievales ingleses. Al final de su vida estaba incluso utilizando las escrituras hebreas en Abraham e Isaac.

Murió en Nueva York el 6 de abril de 1971 a la edad de 88 años y fue enterrado en Venecia en la isla del cementerio de San Michele. Su tumba está cerca de la de su antiguo colaborador Diaghilev. La vida de Stravinski abarcó la mayoría del siglo XX, incluyendo muchos estilos de música clásica moderna, influenciando a muchos compositores durante su vida y después de su muerte. Él posee una Estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood en Hollywood Boulevard 6340.


Períodos estilísticos:

La carrera de Stravinski pasa por tres grandes períodos estilísticos distintos, por lo que la mayoría de sus composiciones pueden ser consideradas como parte de alguno de ellos.

El período primitivo o ruso:

El primero de los períodos estilísticos mayores de Stravinski (excluyendo algunos trabajos menores tempranos) fue inaugurado por los tres ballets que compuso para Diaghilev. Éstos ballets tienen varias características compartidas: están hechos para ser interpretados por orquestas sumamente grandes; los temas y motivos argumentales se basan en el folclore ruso; y llevan la marca de Rimsky-Kórsakov tanto es su desarrollo como en su instrumentación.

El primero de los ballets, El Pájaro de Fuego, es notable por su inusual introducción (tríos de cuerdas bajas) y barrido de la orquestación. Petrushka, también se anota distintamente y es el primero de los ballets de Stravinski que utiliza la mitología folclórica Rusa. Pero es en el tercer ballet, La consagración de la Primavera, el que generalmente es considerado la apoteosis del «Período Ruso» de Stravinski. Aquí, el compositor utiliza la brutalidad de la Rusia pagana, reflejando estos sentimientos en la agresiva interpretación, armonía politonal y ritmos abruptos que aparecen a lo largo del trabajo. Hay varios pasajes famosos en esta obra, pero dos son de nota particular: el primer tema basado en los sonidos del fagot con las notas en el límite de su registro, casi fuera de rango; y el ataque rítmicamente irregular (utilizando el recurso típico del período ruso stravinskiano de tomar una célula rítmica breve e ir desplazando su acentuación) de dos acordes superpuestos utilizando solo el talón del arco por las cuerdas y haciendo más evidente la reorganización permanentemente cambiante del motivo inicial, duplicando con los bronces los acordes que resultan acentuados cada vez (véase La Consagración de la Primavera para una análisis más detallado de este trabajo).

Otras piezas de este período incluyen: Renard (1916), Historia de un soldado (Histoire du soldat) (1918), y Las Bodas (Les Noces) (1923), instrumentada para la original combinación de cuatro pianos y percusión, con participación vocal. En estas obras el músico llevó al límite la herencia de la escuela nacionalista rusa hasta prácticamente agotarla.

El período neoclásico:

La siguiente fase del período composicional de Stravinski, solapando al primero ligeramente, es marcado por dos trabajos: Pulcinella (1920) y Octeto (1923) para instrumentos de viento. Ambos trabajos ofrecen lo que será un sello de este período; es decir, el retorno de Stravinski, o «vuelta atrás» a la música clásica de Mozart, Bach y sus contemporáneos. Este estilo «neoclásico», que de hecho nació como una oposición al arrebatado subjetivismo del romanticismo y el expresionismo germánico, involucró el abandono de las grandes orquestas exigido por los ballets. En estas nuevas obras, escritas aproximadamente entre 1920 y 1950, Stravinski se vuelca mayoritariamente a los instrumentos de viento, piano, coros y trabajos de cámara. La Sinfonía de Instrumentos de Viento (1920) y la Sinfonía de los Salmos está entre los trabajos más finos compuestos para vientos.

Otros trabajos como Oedipus Rex (1927), Apolo, dios de las musas (Apollon Musagéte) (1928) y el Concierto en Mi bemol (Dumbarton Oaks) (1931), continúan esta tendencia.

Algunos trabajos mayores de este período son las tres sinfonías: la Sinfonía de los Salmos (Symphonie des Psaumes) (1930), Sinfonía en Do (1940) y Sinfonía en Tres Movimientos (1945). Apollon, Perséphone (1933) y Orpheus (1947) también marcan la preocupación de Stravinski, durante este período, de no sólo volver a la música «Clásica» sino también volver a los temas «Clásicos»,: en estos casos, la mitología de los antiguos griegos.

El pináculo de este período es la ópera The Rake’s Progress completada en 1951. Esta ópera, escrita por W.H. Auden y basada en las pinturas y grabados de William Hogarth, encapsula todo lo que Stravinski había perfeccionado en los 20 años anteriores a su período neoclásico. La música es directa pero rara; pide prestado de la armonía tonal clásica pero también interpone disonancias sorprendentes; ofrece las células y los motivos rítmicos desplazados de la marca de fábrica de Stravinski; y recuerda a las óperas y temas de Monteverdi, Gluck y Mozart.

Después de la realización de ésta ópera Stravinski no escribió nunca más otro trabajo «neoclásico», comenzando a escribir la música que vendría a definir su cambio estilístico final.

El período dodecafónico o serialista:

Sólo después de la muerte de Arnold Schoenberg en 1951, el inventor del dodecafonismo, Stravinski empieza a utilizar ésta técnica en sus propios trabajos. Sin duda, Stravinski se ayudó en su comprensión, e incluso su conversión, al método de los doce tonos en su confidente y ayudante Robert Craft, quién había estado defendiendo este método musical. De esta forma, los siguientes quince años fueron empleados en escribir trabajos en este estilo.

Stravinski empezó a impregnarse de la técnica dodecafónica en los primeros trabajos vocales más pequeños como Cantata (1952), Tres Canciones de Shakespeare (1953) y In Memoriam Dylan Thomas (1954), como si él estuviera probando el método. Él posteriormente empezó expandiendo el uso de la técnica en obras a menudo basadas en textos bíblicos como Cánticum sacrum y Threni (1958), A Sermon, a Narrative and a Prayer (1961), y El Diluvio (1962). Además durante esta etapa sobresalen títulos como Movimientos para piano y orquesta (1959), Monumentum pro Gesualdo y Réquiem canticles (1966), aunque ninguno de estos ha obtenido el nivel de aceptación de las obras de las dos épocas precedentes.

Un trabajo importante de transición de este período en las obras de Stravinski, es su retorno al ballet: Agon, un trabajo para doce bailarines escrito entre 1954 y 1957. Algunos números de Agon recuerdan la tonalidad de la «nota-blanca» del período neoclásico, mientras otros (el Bransle Gay, por ejemplo) el despliegue de su reinterpretación única del método serial. El ballet es así una clase de enciclopedia en miniatura de Stravinski, conteniendo muchas de las firmas que pueden ser halladas a lo largo de sus composiciones, primitivismo, neoclasicismo, o serialismo: peculiaridad rítmica y experimentación, ingeniosidad armónica, y un oído ágil para la orquestación impetuosa y autoritaria. De hecho, estas características son lo que hace que las producciones de Stravinski sean tan únicas cuando se comparan con las obras de compositores seriales contemporáneos.

Su influencia e innovación:

El trabajo de Stravinski abrazo múltiples estilos composicionales, revolucionando la orquestación y abarcando varios géneros; prácticamente reinventó el ballet en su forma, incorporando múltiples culturas, idiomas y literaturas. Como consecuencia, su influencia en otros compositores fue considerable durante su vida y sigue siéndolo después de su muerte.

Las innovaciones compositivas:

Stravinski comenzó a re-pensar el uso del «motive» y el ostinato ya en el ballet El Pájaro de fuego, pero el uso de estos elementos alcanzó su florecimiento en La consagración de la primavera.

Los «motives», que se desarrollan usando una frase musical distintiva que es seguidamente alterada y desarrollada a lo largo de una pieza musical tiene sus orígenes en la sonata de la era de Mozart. El primer gran innovador en este método fue Beethoven; el «leitmotiv» famoso que abre la Quinta Sinfonía reaparece sorpresivamente a lo largo de la obra, siendo las permutaciones refrescantes un ejemplo clásico. Sin embargo, el uso de Stravinski en el desarrollo de los «motives» era único sobre todo por la manera que tenía de permutar estos. En «La consagración de la primavera» introduce permutaciones aditivas, es decir, quita o agrega una nota a un motiv sin tener en cuenta los cambios en la métrica.

Este ballet también es notable en el uso implacable de los «ostinati». El pasaje más famoso, mencionado anteriormente, es el ostinato de la octava nota de las cuerdas acentuadas por ocho trompas que aparecen en la sección Augurios Primaverales (Danzas de las adolescentes). Éste es quizás el primer caso en la música del ostinato extendido que no se usa ni para la variación ni para el acompañamiento de la melodía. En otros diversos momentos del trabajo de Stravinski éste emplea varios ostinati sin tener en cuenta la armonía o el tempo de la obra, creando un pastiche, una clase de equivalente musical al cubismo en la pintura. Estos pasajes no sólo son notables por su calidad-pastiche sino también por su longitud: Stravinski los trata como un todo, como secciones musicales completas.

Tales técnicas figuraron por varias década como trabajos minimalistas de compositores como Terry Riley y Steve Reich.

El neoclasicismo:

Stravinski no fue el primer practicante del estilo neoclásico; de hecho el compositor alemán Richard Strauss podría ser el primero y más grande ejemplo (compuso la mozartiana El caballero de la rosa en 1910, cuando Stravinski aún estaba empezando las obras de su período ruso). Otros, como Max Reger, estaban componiendo a la manera de Bach mucho antes que Stravinski, pero ciertamente este último fue un músico neoclásico inteligente. El estilo neoclásico se adoptaría después por compositores tan diverso como Darius Milhaud y Aaron Copland. Sergei Prokofiev una vez reprendió a Stravinski por sus amaneramientos neoclásicos, aunque simpáticamente, ya que Prokofiev había utilizado música similar para su Sinfonía No.1 de 1916-17.

Stravinski anunció su nuevo estilo en 1923 con su delicada obra para vientos Octeto. Las armonías claras, recordando la era de la música clásica de Mozart y barroca de Bach, y las combinaciones más simples de ritmo y melodía eran una contestación directa a las complejidades de la Segunda Escuela de Viena. Stravinski puede haber sido precedido en estos temas por compositores más tempranos como Erik Satie, pero no existe ninguna duda de que cuando Copland estaba componiendo su ballet Appalachian Spring estaba tomando a Stravinski como modelo.

Ciertamente de forma tardía, entre 1920 y 1930, el neoclasicismo fue aceptado como género moderno prevaleciendo entre los círculos musicales alrededor del mundo. Irónicamente, fue el propio Stravinski quién anunció la muerte del neoclasicismo al menos en su propio trabajo, y tal vez para el mundo, con la realización de su ópera The rake’s Progress en 1951. Una suerte de declaración última para el estilo, la ópera fue ampliamente ridiculizada por parecer en demasía una «vuelta atrás» incluso por aquéllos que habían alabado el nuevo estilo sólo tres décadas antes.

Editado por [usuario eliminado] el 21 Abr 2008, 9:36

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